ERC dedica la mitad de sus preguntas a Illa en el Parlament a la exigencia de que cumplan sus acuerdos

ERC ha convertido las sesiones de control al presidente de la Generalitat en uno de los principales escenarios para recordar a Salvador Illa los compromisos que hicieron posible su investidura. De las 19 preguntas que los republicanos formularon al jefe del Ejecutivo en las sesiones de control entre octubre de 2025 y julio de 2026, nueve -el 47,4%- contienen de forma explícita una exigencia de cumplimiento de acuerdos, pactos o compromisos.

La oposición utiliza aproximadamente cada quince días la sesión de control del Parlament para fiscalizar la acción del Govern. Según los datos recopilados y analizados por EL PERIÓDICO, la actualidad condiciona buena parte de esos interrogatorios: Rodalies concentró la presión durante la crisis ferroviaria de enero y la educación ganó protagonismo en primavera. Pero, más allá de las crisis del momento, las preguntas también dibujan la estrategia política de cada grupo.

En el caso de ERC, esa estrategia está muy condicionada por su papel como socio de investidura. Los republicanos no plantean el control parlamentario con la misma lógica que otras fuerzas más centradas en desgastar a Illa por su gestión. Buena parte de sus intervenciones funcionan, en cambio, como una comprobación periódica de hasta qué punto el Govern avanza en los compromisos que permitieron al líder socialista llegar a Palau y que sirven también para mandar un mensaje a sus oponentes de que fuerzan a IIla a su cumplimiento.

Debate de política general en el Parlamento. / Manu Mitru / EPC

El primer gran bloque es el de la amnistía y el conflicto político. Cuatro de las 19 preguntas de ERC, el 21,1%, giran en torno a la aplicación efectiva de la ley, la judicialización del procés y el reconocimiento de que la carpeta Catalunya-Estado sigue abierta. Es uno de los terrenos en los que los republicanos buscan marcar distancias con el PSC y, al mismo tiempo, mantener un perfil propio frente a Junts.

Financiación autonómica

La financiación es el otro gran termómetro de la relación. Dos preguntas se centran directamente en el nuevo modelo y en la recaudación del IRPF, una de las piezas más sensibles del pacto con el PSC. Otras intervenciones trasladan esa misma exigencia al terreno del autogobierno, con cuestiones dentro de sus acuerdos como la gobernanza del aeropuerto de El Prat, el traspaso de Rodalies o la capacidad de la Generalitat para ganar peso en las decisiones sobre inversiones e infraestructuras, con el consorcio de infraestructuras también pactado.

Preguntas que formula ERC al presidente en las sesiones de control

La carpeta financiera ganó peso a medida que avanzaba la negociación de los Presupuestos de 2026. ERC vinculó su apoyo a las cuentas a avances concretos en la recaudación del IRPF y utilizó también las sesiones de control para trasladar esa presión al presidente. En febrero, Illa llegó a escenificar públicamente en una de esas sesiones de control su apoyo a que la Generalitat asumiera esa recaudación en un intento de facilitar el acuerdo con los republicanos.

La tensión acabó trasladándose de lleno al Parlament en marzo. Ante la falta de acuerdo, Illa retiró el proyecto de presupuestos para evitar una derrota parlamentaria y ambas partes dieron más margen para negociar. En ese contexto, ERC dejó de centrarse únicamente en una carpeta concreta y elevó el listón al pasar a interpelar al presidente por el cumplimiento global de los acuerdos de investidura. En mayo finalmente llegó el acuerdo presupuestario final y en julio Illa aprobó sus primeras cuentas públicas.

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