La psicóloga Emma Minguet explica las señales invisibles del autismo que muchas veces pasan desapercibidas

La especialista en neurodivergencia aborda en redes experiencias como la sobrecarga sensorial, el enmascaramiento y el esfuerzo constante por adaptarse socialmente.

Durante años, la imagen social del autismo ha estado marcada por una serie de características muy concretas que no siempre representan la diversidad existente dentro del espectro. Sin embargo, muchas de las dificultades que experimentan las personas autistas pueden pasar completamente desapercibidas para quienes las rodean.

Esta es una de las cuestiones que aborda Emma Minguet, psicóloga general sanitaria especializada en neurodivergencia, a través de sus contenidos en redes sociales. En ellos acerca al público general conceptos relacionados con el autismo, el TDAH, la regulación emocional y la salud mental mediante ejemplos cotidianos y situaciones fácilmente reconocibles.

Uno de los aspectos sobre los que Minguet pone el foco es precisamente en aquellas experiencias que no siempre son visibles desde fuera: sentirse especialmente afectado por determinados ruidos, luces o texturas, necesitar preparar mentalmente ciertas interacciones sociales, experimentar un malestar intenso ante cambios inesperados o tener dificultades para identificar y expresar lo que se está sintiendo.

“Muchas veces pensamos en el autismo únicamente a partir de lo que podemos observar desde fuera, cuando una parte muy importante de la experiencia ocurre internamente”, explica la psicóloga.

El esfuerzo de adaptarse constantemente

Entre los conceptos sobre los que Emma Minguet divulga habitualmente se encuentra el enmascaramiento o masking, que hace referencia a las estrategias que algunas personas neurodivergentes desarrollan para ocultar o modificar determinados comportamientos con el objetivo de adaptarse mejor a las expectativas sociales.

Este esfuerzo puede traducirse en observar constantemente cómo actúan los demás, ensayar conversaciones previamente, controlar determinados movimientos o expresiones o mantenerse en situaciones sociales a pesar de estar experimentando una elevada saturación.

Desde fuera, la persona puede parecer desenvolverse sin dificultad. Sin embargo, este proceso de adaptación puede generar posteriormente agotamiento, necesidad de aislamiento o mayores dificultades para regularse emocionalmente.

“Que una persona sea capaz de hacer algo no significa necesariamente que no le suponga un esfuerzo enorme”, señala Minguet. “Por eso es importante no valorar únicamente lo que vemos desde fuera, sino también cómo está viviendo esa situación la propia persona”.

Cuando un ruido cotidiano puede convertirse en una fuente de saturación

La sensibilidad sensorial es otro de los aspectos frecuentes en la divulgación sobre autismo.

Determinados sonidos, luces intensas, espacios con muchas conversaciones simultáneas, ciertos tejidos o entornos especialmente concurridos pueden resultar mucho más difíciles de procesar para algunas personas.

Comprender estas diferencias también permite interpretar determinadas conductas desde otra perspectiva. Alejarse de un espacio, utilizar auriculares, necesitar momentos de silencio o evitar ciertos ambientes no tiene por qué responder a falta de interés o educación, sino que puede constituir una estrategia para evitar una situación de sobrecarga.

Psicología y divulgación en redes sociales

Emma Minguet combina su actividad como psicóloga general sanitaria con la divulgación de contenidos relacionados con psicología y neurodivergencia a través de las redes sociales.

Desde su perfil @emmaminguet, aborda cuestiones como autismo, TDAH, sensibilidad sensorial, regulación emocional, ansiedad o relaciones personales, trasladando conceptos psicológicos a situaciones habituales del día a día.

Las redes sociales han permitido que términos tradicionalmente asociados al ámbito clínico lleguen a una audiencia mucho más amplia. Para Minguet, esto puede ayudar a que algunas personas comprendan experiencias que durante años no habían sabido identificar o explicar.

No obstante, la psicóloga recuerda que el contenido divulgativo tiene sus límites.

“Identificarse con un vídeo puede servir para empezar a hacerse preguntas o entender determinadas experiencias, pero nunca sustituye una valoración individual realizada por un profesional”, explica.

Una visión del autismo alejada de los estereotipos

El aumento de la conversación pública sobre neurodivergencia también ha permitido cuestionar algunos de los estereotipos que tradicionalmente han acompañado al autismo.

No existe una única manera de ser autista ni todas las personas presentan las mismas necesidades o dificultades.

Para Emma Minguet, divulgar sobre estas diferencias también implica mostrar que muchas experiencias relacionadas con el autismo pueden ser difíciles de identificar desde fuera.

“No se trata de convertir cualquier comportamiento en un diagnóstico, sino de entender que las personas podemos procesar el entorno, las relaciones o las emociones de maneras diferentes”, señala.

A través de sus contenidos, la psicóloga busca acercar estas experiencias al público general y contribuir a una comprensión de la neurodivergencia más amplia y alejada de una única imagen del autismo.

Sobre Emma Minguet

Emma Minguet es psicóloga general sanitaria especializada en neurodivergencia y fundadora de EMVI Psicología.

Su trabajo se centra especialmente en ámbitos como el autismo, el TDAH, la regulación emocional, la ansiedad, la autoestima y las dificultades relacionales.

Paralelamente a su actividad clínica, desarrolla una labor de divulgación sobre psicología y salud mental a través de su perfil de Instagram @emmaminguet.