Inaugurada la primera fase de la segunda circunvalación de Palma

La presidenta balear, Marga Prohens, y el presidente del Consell de Mallorca, Llorenç Galmés, han presentado hoy el proyecto del Tramo I del segundo anillo de Palma, una iniciativa destinada a descongestionar la Vía de Cintura, mejorar la fluidez del tráfico en las vías de acceso a Palma y abordar uno de los principales cuellos de botella de la red viaria de Mallorca.

El proyecto se llevará a cabo en dos fases. El primero, con una inversión prevista de 90 millones de euros, supondrá las obras del enlace con la autopista de Llucmajor, mientras que el segundo, presupuestado en 260 millones de euros, incluirá, entre otras medidas, la construcción de un tramo subterráneo. Se espera que las obras comiencen entre finales de este año y principios de 2027.

“El proyecto que presentamos hoy no es una iniciativa aislada. Forma parte de una política de movilidad que estamos implementando desde el primer día de esta legislatura, a través de planificación, medidas concretas y colaboración entre administraciones”, afirmó Prohens.

El presidente ha explicado que la política de movilidad del Gobierno se articula en torno a tres grandes pilares complementarios: reforzar y ampliar el transporte público para ofrecer alternativas genuinas al coche privado; reducir la presión de los vehículos en la red viaria de las islas; y mejorar la infraestructura existente para abordar la congestión, especialmente en los puntos más congestionados.

Respecto al primer pilar –la mejora y fortalecimiento del transporte público– Prohens destacó la apuesta por ampliar los servicios y mejorar las frecuencias y conexiones, especialmente en Mallorca. En este sentido, el Gobierno ha reforzado la red de autobuses interurbanos del TIB con recursos adicionales, nuevas frecuencias, ampliación de rutas y horarios y la introducción de nuevos vehículos.

Esta apuesta se ha extendido también a la red ferroviaria, con el aumento de las frecuencias de trenes y metros en horas punta y la introducción de servicios especiales. Paralelamente, el Gobierno regional trabaja en la planificación de nuevas conexiones ferroviarias, entre ellas los proyectos ferroviarios de Llucmajor y Alcudia, la ampliación del metro hasta Son Espases y proyectos ferroviarios hacia Artà y Capdepera.

“Si queremos reducir el número de vehículos privados en nuestras carreteras, tenemos que ofrecer a los ciudadanos alternativas reales”, afirmó el presidente, quien destacó que el objetivo es seguir ampliando y mejorando la oferta de transporte público para facilitar los desplazamientos de los residentes.

La segunda prioridad se centra precisamente en reducir la presión de los vehículos en las carreteras. Prohens destacó las distintas iniciativas puestas en marcha durante esta legislatura para establecer mecanismos que regulen la entrada de vehículos y coches de alquiler a las islas.

El presidente sostuvo que estas medidas deben ir acompañadas de alternativas de transporte público y una planificación basada en datos que permita adaptar la movilidad a la capacidad de cada territorio. Destacó el trabajo del Consell de Mallorca, que ha encargado un estudio de tráfico para obtener datos objetivos sobre la presión vehicular en la isla y proponer medidas para regular la entrada de vehículos y el parque de coches de alquiler.

Finalmente, el tercer pilar consiste en mejorar las infraestructuras viarias existentes, en particular las vías de acceso, los cruces y los puntos de la red de mayor tráfico. “No estamos hablando de ocupar más terreno ni de construir nuevas carreteras importantes. Estamos hablando de mejorar la red existente, actuar en los puntos que causan mayor congestión y mejorar las vías de acceso y los cruces cuando sea necesario”, explicó Prohens.

La Generalitat y el Consell de Mallorca firman un convenio por 30 millones de euros para impulsar las obras de modernización de la red de carreteras de Mallorca. La financiación permitirá trabajar en 17 proyectos de infraestructuras con el objetivo de mejorar el acceso a Palma, mejorar la seguridad vial, aumentar la fluidez del tráfico y también promover la movilidad sostenible a través de nuevas vías locales.

El presidente pidió colaboración institucional para poder llevar a cabo estas inversiones y destacó que “los ciudadanos no necesitan entender los entresijos de las responsabilidades administrativas. Lo que necesitan los mallorquines es que las autoridades sigan con su trabajo y que se hagan las inversiones necesarias”.

El proyecto presentado hoy forma parte de esta iniciativa. El tramo I de la segunda circunvalación conectará la autopista de Llucmajor (Ma-19) con la autopista del Inca (Ma-13), aprovechando los tramos ya construidos, y desviando así parte del tráfico que actualmente debe circular por la Vía de Cintura.

La Vía de Cintura tiene actualmente un elevado volumen de tráfico, con una media de alrededor de 185.000 vehículos al día. Por este motivo, el proyecto pretende mejorar la fluidez del tráfico tanto en esta vía como en las principales vías de acceso a Palma.

“No podemos ni aceptaremos como norma los atascos que los ciudadanos sufren cada día. No podemos simplemente resignarnos a los atascos que se han vuelto cada vez más frecuentes en nuestra red de carreteras en los últimos años”, afirmó Prohens.

La primera fase consiste en la construcción de un nuevo enlace desde la autopista de Llucmajor en las proximidades de Mercapalma y la ejecución de obras en el cruce cercano a los centros comerciales y la carretera de acceso a Coll d’en Rabassa, una de las zonas con mayores problemas de tráfico de la comarca.

Las obras también permitirán alejar la vía de las viviendas de la calle Cardenal Rossell, en Coll d’en Rabassa, y reordenar los servicios y rutas de abastecimiento al aeropuerto que actualmente pasan por esta zona.

La segunda fase supondrá la construcción de un túnel de aproximadamente un kilómetro de longitud para minimizar el impacto sobre el paisaje y mejorar la seguridad vial. Sobre este tramo subterráneo está previsto la creación de un gran bulevar y vías locales que facilitarán la conexión entre Coll d’en Rabassa, Son Ferriol, las zonas comerciales e industriales, y Palma.

El proyecto también prevé reservar el espacio necesario para una futura parada del enlace ferroviario con la comarca de Migjorn en Mallorca, integrando así la nueva infraestructura viaria con la planificación del transporte público.

Prohens reconoció el trabajo realizado por el Consell de Mallorca y su presidente, Llorenç Galmés, tanto en este proyecto como en el plan de mejora del acceso a Palma, así como en las distintas obras viarias que se están llevando a cabo actualmente en los municipios.

Galmés explicó las principales características del proyecto y señaló que es un proyecto que lleva años convocándose. El presidente del Consell destacó que el actual cabildo insular ha retomado los trabajos del proyecto y agradeció la colaboración del Govern Balear para conseguir financiación para las infraestructuras viarias de Mallorca.

“Hoy damos un paso más y cumplimos nuestra palabra con el inicio de las obras del Tramo I del segundo anillo de Palma, una obra clave para descongestionar la Vía de Cintura y mejorar los accesos a Palma”, concluyó Prohens.