La nueva legislación propuesta por la Comisión Europea esta semana busca facilitar el reconocimiento de calificaciones profesionales para ciudadanos de fuera de la UE, una queja común de muchos que se han mudado al bloque desde el extranjero.
La propuesta tiene como objetivo facilitar el reconocimiento de cualificaciones “para abordar la escasez de mano de obra y habilidades” y “ayudar a los empleadores de la UE a acelerar la contratación de talentos de fuera de la UE”.
En la actualidad, no existen normas específicas de la UE sobre el reconocimiento de cualificaciones de nacionales de terceros países. La Directiva sobre cualificaciones profesionales se basa en la legislación del mercado único, por lo que está limitada a los ciudadanos de la UE.
Los nacionales de terceros países sólo pueden basarse en disposiciones limitadas sobre igualdad de trato con los ciudadanos del Estado miembro en cuestión, explicó la Comisión.
El resultado es que el procedimiento para el reconocimiento de sus cualificaciones es “fragmentado, demasiado complejo y carente de transparencia”, ya que cada país aplica sus propias reglas.
Según una evaluación de la Comisión, el procedimiento cuesta una media de 1.500 euros y dura 14,2 meses. Alrededor del 70 por ciento de los ciudadanos de fuera de la UE encuestados sobre el tema consideran que la duración del proceso es un problema “grande” o “muy grande”, dijo la Comisión.
Por otro lado, la UE sufre una “escasez estructural de mano de obra calificada” y un “desperdicio de habilidades”, ya que los nacionales de terceros países a menudo aceptan trabajos para los que están sobrecalificados, añadió la Comisión.
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Por ello, el ejecutivo de la UE ha propuesto por primera vez una directiva específica sobre el reconocimiento de cualificaciones de nacionales de terceros países.
Esto se aplicará a los ciudadanos no pertenecientes a la UE que ya viven en un país de la UE o que planean mudarse y residir en la UE, y se referirá a las cualificaciones obtenidas en otro Estado miembro o fuera del bloque.
La directiva se aplicará tanto si el reconocimiento es para acceder a una profesión regulada como para obtener un visado de larga duración o un permiso de residencia.
La intención es alinear los requisitos de documentación en todos los países de la UE para evitar disparidades, establecer plazos para reducir los tiempos de espera y garantizar los derechos de apelación. Sin embargo, las decisiones de reconocimiento no serán transferibles entre los Estados miembros, precisó la Comisión.
La directiva también establece un sistema para reconocer automáticamente las cualificaciones obtenidas en un tercer país para siete profesiones (médicos, enfermeros responsables de cuidados generales, odontólogos, matronas, veterinarios, farmacéuticos y arquitectos), para las que ya existen normas de formación comunes de la UE.
El reconocimiento automático se aplicará a las cualificaciones de instituciones acreditadas revisadas por agencias europeas de confianza para garantizar que cumplen con los estándares de la UE.
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