LA SEGUNDA MONTAÑA – El Líder

LA VERDAD ES A VECES LA PÍLDORA MÁS DIFÍCIL DE TRAGAR

Durante años, Costa Campoamor ha sido tratada a menudo como políticamente predecible.

Fragmentado.

Internacional.

Transitorio.

Difícil de movilizar.

Esa percepción importa.

Porque es más fácil pasar por alto una comunidad que se supone políticamente fragmentada que una que está organizada, registrada, votando y exigiendo pruebas.

Pero incluso la movilización política es sólo una parte del camino.

Hemos hablado a lo largo de esta serie sobre las Dos Montañas.

Ahora es el momento de recordarnos exactamente cuáles son.

Porque la independencia no es una meta.

Es una cumbre seguida de otra.

LA PRIMERA MONTAÑA: LOGRAR LA INDEPENDENCIA

La gente suele señalar municipios que se separaron de Orihuela hace décadas y decir:

“Lo hicieron”.

Pilar de la Horadada ciertamente lo hizo. En 1986 se segregó formalmente parte del territorio de Orihuela para crear el nuevo municipio, disponiéndose el decreto de delimitación territorial y posterior división de bienes, deudas y obligaciones.

Pero lo que ocurrió hace décadas no puede simplemente copiarse hoy.

El marco legal ha cambiado.

La ley nacional ahora requiere que cualquier nuevo municipio se base en un centro de población territorialmente diferenciado de al menos 4.000 residentes, y ambos municipios resultantes deben ser financieramente sostenibles, contar con recursos suficientes y ser capaces de mantener la calidad del servicio. La ley valenciana añade más requisitos territoriales y procesales, refiriéndose la decisión final a un decreto del Consell.

Las porterías se han movido.

Eso no hace que la independencia sea imposible.

Significa que hay que entender la montaña antes de que alguien empiece a prometer la cumbre.

ORIHUELA. VALENCIA. MADRID.

La Primera Montaña contiene mucho más que votos.

Estará Orihuela.

Estará la Generalitat Valenciana.

Existe una legislación nacional.

Habrá límites.

Finanzas.

Activos.

Pasivo.

Servicios.

Informes.

Argumentos legales.

Trámites administrativos.

Y resistencia política.

Luego vienen lo que he llamado repetidamente las artes oscuras.

No una conspiración de fantasía.

Procedimiento.

Momento.

Retrasos.

Desafíos.

Resistencia institucional.

Argumentos sobre cifras.

Argumentos por el territorio.

Discusiones sobre quién paga qué.

Por eso los residentes merecen la verdad ahora.

Porque una votación puede abrir la puerta.

No quita la montaña.

LUEGO LLEGAMOS A LA SEGUNDA MONTAÑA

Y aquí es donde, en mi opinión, comienza la subida más dura.

Imagínese que finalmente se ha conquistado la primera montaña.

Costa Campoamor se ha convertido en un municipio independiente.

Hay un nuevo Ayuntamiento.

Hay celebraciones.

Una bandera.

Quizás incluso champán.

Entonces llega el lunes por la mañana.

Y todo cambia.

Durante años habremos podido decir:

Orihuela nos falló.

Orihuela no mantuvo las carreteras.

Orihuela no prestó los servicios.

Orihuela no invirtió lo suficiente.

A partir de ese primer día de independencia, esa excusa desaparece.

La basura se vuelve nuestra.

Los caminos se vuelven nuestros.

Los presupuestos pasan a ser nuestros.

Los contratos se vuelven nuestros.

El personal pasa a ser nuestro.

La planificación pasa a ser nuestra.

Y sobre todo:

la responsabilidad pasa a ser nuestra.

NO HAY PASEO POR EL PARQUE DESPUÉS DE LA INDEPENDENCIA

Este es quizás el mensaje más duro de todo el debate sobre la independencia.

Un nuevo municipio no disfruta de varios años cómodos en los que todos esperan pacientemente mientras su nueva administración aprende cómo funciona el gobierno.

Los residentes esperarán servicios desde el primer día.

Todavía hay que pagar las facturas.

Los empleados necesitan gestión.

Los contratos necesitan administración.

Los presupuestos tienen que equilibrarse.

Es necesario tomar decisiones de planificación.

La infraestructura pública tiene que funcionar.

Los errores ya no serán de Orihuela.

Nos pertenecerán.

Por eso creo que, en última instancia, la Segunda Montaña puede resultar más grande que la primera.

LA PÍLDORA MÁS DIFÍCIL DE TRAGAR

Nada de esto es un argumento contra la independencia.

Es un argumento a favor de la preparación.

La Primera Montaña pregunta:

¿PODEMOS SER INDEPENDIENTES?

El Segundo pregunta:

¿PODEMOS GOBERNAR MEJOR UNA VEZ QUE LO SEAMOS?

Y la segunda pregunta puede, en última instancia, ser más importante.

Lograr la independencia demostraría que Costa Campoamor podría superar formidables obstáculos legales, políticos y administrativos.

La construcción de una municipalidad competente, transparente y financieramente responsable demostraría si esa lucha realmente valió la pena.

Así que prepárate ahora.

Preparar la evidencia.

Preparar a los futuros concejales.

Preparar la administración.

Preparar los sistemas financieros.

Prepare a los residentes para decisiones difíciles.

Prepárese para los errores.

Prepárese para la rendición de cuentas.

Y lo más importante:

preparar a la gente para la verdad.

Porque la verdad es a veces la pastilla más difícil de tragar.

La independencia no eliminaría nuestros problemas.

Eso haría que esos problemas fueran nuestra responsabilidad.

Ésa es la realidad de las Dos Montañas.

La Primera Montaña trata de escapar del viejo sistema.

La Segunda Montaña trata de demostrar que podemos construir una mejor.

Y quizás esa sea la verdadera cumbre.

PETER HOUGHTON

Activista político y cofundador de PIOC

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