JUICIO DANA VALENCIA | El alcalde que habló con Mazón en plena dana: “Daba por hecho que estaba encima de la emergencia”

Son muchos los alcaldes que han declarado y restan por declarar en la causa judicial de la dana. Pero el testimonio del alcalde de Cullera, el socialista Jordi Mayor, tenía especial interés en tanto él habló con el entonces presidente de la Generalitat Valenciana, Carlos Mazón, la misma tarde de la tragedia. Un contacto que se produjo, según el propio listado de llamadas del expresidente, a las 18.28 horas de aquella tarde y que extrañó especialmente al primer edil de la Ribera Baixa, que ni tenía guardado su número y, tal como ha explicado ante la jueza, no supo muy bien a qué venía la llamada.

La conversación se produjo después de que el alcalde había mantenido contacto con el entonces secretario autonómico de Emergencias, Emilio Argüeso, quien le llamó sobre las 15 horas para preguntarle cómo evolucionaba la situación en Cullera. Mayor le trasladó que, por el momento, estaba controlado. Entre las 17 y las 18 horas, al observar que el caudal del río Júcar descendía, le envió vídeos por WhatsApp para mostrarle la situación. También le explicó que probablemente se produciría un desembalse de agua, aunque le habían dicho que le avisarían.

Por eso, cuando Mazón le llamó a las 18.28 horas, el alcalde pensó que el entonces presidente tenía información de Argüeso sobre la evolución de la emergencia. “Yo daba por hecho que Mazón estaba con la emergencia”, ha explicado durante su declaración. Según su testimonio, el presidente únicamente le preguntó “¿cómo va la cosa?”, una cuestión que Mayor interpretó como una referencia a la dana. El alcalde le trasladó la misma información que había compartido con Argüeso y esperaba que su interlocutor añadiera algo más, pero, según ha relatado, Mazón se limitó a responder que muy bien ya decirle: “Cualquier cosa que necesites me llamas”.

Por eso, ha afirmado que le sorprendió conocer posteriormente que Mazón no estaba en el Cecopi cuando le llamaron. “Cuando me entero después de que no estaba en el Cecopi, no sé por qué me llamó”, ha explicado. También ha manifestado su malestar por el hecho de que tanto Mazón como Argüeso mantuvieran, a su juicio, poca actividad durante aquella jornada, especialmente porque Cullera era uno de los municipios que podían verse afectados por una crecida del Júcar.

El primer edil ha explicado que no hizo pública la conversación por respeto institucional hasta que lo hizo el propio Mazón. Sin embargo, ha cuestionado posteriormente la versión del expresidente sobre sus contactos con los alcaldes. “Lo que no me pareció ético es que dijera que llamaba a alcaldes”, ha señalado, para asegurar que tampoco recibió ninguna llamada para participar en una reunión de alcaldes desde el Centro de Coordinación Operativa Integrado (Cecopi). De hecho, ha explicado que tuvo conocimiento de una convocatoria telemática relacionada con la situación 2 de la presa de Forata a las 18.50 horas al revisar posteriormente el correo oficial del Ayuntamiento.

Cullera suspendió las clases el día anterior

El alcalde ha defendido que Cullera comenzó a adoptar medidas preventivas el 28 de octubre, después de recibir información de Inforatge, la agencia meteorológica contratada por el Ayuntamiento. Según ha relatado, el servicio les advirtió de que el día siguiente podía ser especialmente complicado, aunque en Cullera quizás no lloviera con intensidad debido al viento. Ante la previsión de lluvias históricas, el consistorio decidió suspender las clases, cerrar instalaciones deportivas y paralizar la actividad pública para reducir los desplazamientos.

El día 29, el Ayuntamiento recibió las comunicaciones del Cecopi pero la decisión de evacuar varias zonas rurales ordinarias llegó cuando Mayor observó la evolución del caudal y habló con el alcalde de Polinyà de Xúquer. Mayor ha precisado que esa decisión se tomó antes de recibir el segundo Es Alert, cercano a las 21 horas, que llegó después y confirmó la medida que ya habían adoptado. El alcalde ha explicado que el punto de referencia para la vigilancia era l’Hort de Mulet y que, si el agua se desbordaba allí, calculaba que tardaría unas cuatro horas en llegar a Cullera.

“Los alcaldes son los jefes de protección civil y su función es estar enterados de lo que sucede”, ha defendido Mayor durante su declaración. “Lo que cae arriba siempre va para abajo y tienen que estar pendientes”, ha añadido para explicar además que el Ayuntamiento utilizó las redes sociales, los canales municipales de WhatsApp y Telegram, los altavoces de los coches de la Policía Local y un dron equipado con altavoz para avisar a la población de las zonas rurales.

El alcalde ha señalado que Cullera recibió tanto el aviso de alerta roja como la alerta hidrológica, además de los dos Es-Alert, pero ha insistido en que el Ayuntamiento no recibió comunicaciones específicas sobre la evolución de la emergencia en su término municipal. El 28 de octubre, ha explicado, el consistorio ya había recibido el aviso de alerta amarilla y había trasladado a la Conselleria de Educación la decisión de suspender las clases. El alcalde también ha relatado que la delegada del Gobierno le llamó durante la mañana del día 29 para preguntarle y ofrecerle ayuda.

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