Campos de batalla |  Noticias Costa
Manos escribiendo en una máquina de escribir antigua sobre una mesa de madera.

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16 de octubre

Los campos de batalla volverán a cubrirse de hierba y entonces nuestros recuerdos de la guerra pueden desvanecerse.
Las amapolas han vuelto a florecer en todos los campos, donde yacen esas almas caídas.
Con barro revuelto adornado con verde una vez más, las plantas florecerán donde las almas perdidas no lo hicieron.
Cuando mires esos campos una vez más, parecerá que el tiempo los ha olvidado.
Las escenas de batalla se han detenido, esos gritos, llantos y todos los gemidos bajos cesaron para siempre.
El ruido infernal y las armas humeantes han desaparecido y ahora el sonido es paz.
Un sol claro como el humo recorre lentamente esa tierra con los dulces sonidos de los pájaros nuevamente.
Con las familias y los abandonados abandonados a llorar, soportando su larga pérdida y dolor.
Cuando un héroe guerrero sacrificó una vida por nosotros, desapareció otra alma querida.
Muchos sacrificaron sólo una parte de sí mismos, ahora su cuerpo nunca está completo.
Nuestros veteranos envejecerán cada vez más y poco a poco desaparecerán de la vista para siempre.
Uniéndose a nuestros héroes caídos perdidos hace mucho tiempo, que nunca regresaron, de su salvaje lucha.
Cuando los soldados avanzaban hacia la batalla, con pensamientos de regresar a casa.
Los pensamientos no eran de numerosas almas caídas descansando, solo en campos lejanos.
Todavía durmiendo en esos campos lejanos hay almas anónimas perdidas hace mucho tiempo, lejos de sus padres y de su hogar.
Pero dentro de nuestros recuerdos y pensamientos eternos, nunca jamás dormirán solos.
En rincones lejanos y olvidados, piedras sin nombre y cruces de madera improvisadas yacen desmoronándose en el césped.
No necesita ver un marcador o su nombre, las almas de los héroes perdidos hace mucho tiempo son siempre conocidas por Dios.
Las lápidas con nombre y sin nombre ahora aparecen en filas de color blanco, para que todos las vean.
Porque muchos héroes anónimos renunciaron a una vida para devolvernos una vida a ti y a mí.
La humanidad volverá a un ritmo tranquilo, pero nunca más olvidará.
Esas muchas almas de héroes que no regresaron, con quienes tenemos esta nuestra última deuda.
Tenemos este día en nuestras vidas para que las naciones del mundo se detengan y lo recuerden.
En todo el mundo un toque de corneta, convoca a todos, la Hora Undécima, el Día Undécimo de Noviembre.
Con un Día del Recuerdo tranquilo y contemplativo y con dos minutos de tranquilidad cada año.
Con ese silencio ensordecedor, que resuena en terrenos sagrados, para que lo escuchen héroes, veteranos y almas dormidas perdidas y anónimas…

Saludos desde
Mick Scarles (expatriado SW19)

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