Una mujer horrorizada que llegaba a casa desde el trabajo encontró la cabeza cortada ensangrentada de su amado perrito frente a su puerta principal.
El incidente tuvo lugar en Tegueste, en la isla española de Tenerife, en las Islas Canarias de África Occidental, el miércoles 26 de marzo.
El perro pequeño, llamado Boli, había sido completamente decapitado, con una fotografía gráfica que muestra la cabeza cortada del pobre perro en la puerta.
La mujer presentó una queja ante la policía, acusando a su propietario de irrumpir en su casa, secuestrar a su perro y decapitarlo.
El refugio de animales Adoptame4huellitas, que previamente había tomado Boli antes de su adopción, expresó su indignación.
Dijeron que el presunto autor era el propietario del dueño del perro, quien, según ellos, “hicieron que sus vidas sean miserables”.
El dueño del corazón de Boli dijo: “Fue más allá de cualquier límite imaginable para llegar a este punto”.
Cristo Gil, un conocido activista de derechos de los animales, habló en las redes sociales, diciendo que es una de las situaciones más impactantes que jamás haya visto, agregando: “Imagínese volver a casa y ver la cabeza de su perro en la puerta y no encontrar el cuerpo. Estoy sin palabras”.
Gil dijo que la familia decidió hacer que las imágenes se volvieran virales para llamar la atención sobre lo que le estaba sucediendo a los animales en las islas.
Él dijo: “Lo que se está haciendo a los animales en estas islas es indignante; no tengo palabras para describirlo”.
El Ayuntamiento de Tegueste emitió una declaración condenada firmemente el incidente y diciendo que investigará.
Los informes dijeron que el sospechoso que mató al perro, que no ha sido nombrado, ya había sido objeto de quejas anteriores sobre el abuso animal.