Suponemos que el descanso y las vacaciones son de lo que está hecha la felicidad; sin embargo, el psicólogo que pasó décadas estudiándolas sugirió que la satisfacción que perseguimos podría ser lo opuesto: un trabajo duro y absorbente donde el desafío se encuentra con la habilidad y el yo se disuelve en la tarea, un estado que llamó “flujo”.
Si se pregunta a las personas qué les haría más felices, la respuesta suele ser la misma: tiempo libre, menos exigencias, un calendario más tranquilo. Luego pídales que describan la…