Kody Brown de Sister Wives revela cómo su esposa Robyn Brown cambió su opinión sobre el matrimonio
Kody Brown levantó un poco de escándalo en el último episodio de Sister Wives.
Sudando mientras empacaba la casa de cinco habitaciones en Flagstaff, Arizona, que una vez compartió con Robyn Brown y sus hijos Dayton, 25, Aurora, 23, Breanna, 21, Solomon, 13 y Ariella, 9, el patriarca comentó en la salida de la serie TLC el 19 de octubre: “Puedo oler mis propias axilas, y es asqueroso”.
Pero no demasiado para intentar coquetear con la única esposa que le quedaba, y le preguntó a Robyn: “¿Por qué no vienes aquí y hueles mis feromonas?”.
No es que el padre de 18 pensara que su mierda no apestaba, simplemente lo vio como una oportunidad para el romance.
“Siempre estoy pavoneándome con ella”, le comentó Kody a su hermano menor Michael Brown, “algo que nunca haría con otra mujer”.
Simplemente pensó que su romance podría pasar la prueba del olfato.
“Nos hemos estado mudando durante meses”, comentó Kody sobre el traslado por la ciudad hasta su nueva extensión de $2,1 millones. “No hemos tenido una escapada romántica, un escape, un tiempo juntos. Y lo que pasó es que nos convertimos en compañeros de batalla, no en amantes”.