Con críticos como Sohrab Ahmari, el cofundador amargado de la revista “conservadora nacional” CompactoEl nuevo presidente de Argentina, Javier Milei, se ve cada vez mejor incluso antes de hacer una maldita cosa.
Escribiendo en El nuevo estadistaAhmari se lamenta del “abrazo tonto de Maga” hacia Milei, a quien muchos confunden con una real populista, ya sabes, el tipo de hombre fuerte que encarna la volk, castiga a ciertos empresarios, recompensa a ciertos sindicatos, apela a la tradición y la jerarquía y, en general, manda a la gente. De hecho, incluso Donald Trump, a quien Ahmari critica por hacer “muy poco para implementar una agenda más solidaria”,felicitado Milei.
Milei, cacarea Ahmari, “rechaza casi todo lo que los populistas ‘maga’ en Estados Unidos y los movimientos análogos en todo el mundo desarrollado afirman defender… [He] es un hayekiano doctrinario que aparentemente creció en un laboratorio secreto financiado por los hermanos Koch, con el personal editorial de Razónla revista libertaria extremista con sede en Washington, que actúa como los científicos.”
Eso es halagador, de verdad. La pérfida agenda de Milei incluye cosas tan horribles como reducir los aranceles en un país que está luchando contra una inflación anual del 140 por ciento y ha visto cómo la pobreza aumentaba del 5 por ciento hace una década a más del 40 por ciento. Milei –que de hecho cita a economistas libertarios como Friedrich Hayek, Ludwig von Mises y Murray Rothbard– también quiere “dolarizar” la economía como una forma de rodear a un banco central incompetente y a un gobierno derrochador. Esto es malo, dice Ahmari, porque “dejaría al país sin su propio banco central y a merced del Sistema de la Reserva Federal de Estados Unidos”. Tal vez, pero tal queja simplemente ignora la realidad existente, que es más que insostenible.
Ahmari está horrorizada de que Milei, a quien llamó “radical tipo Trump” por El Correo de Washington, ha dicho que apoya los mercados de órganos (que siempre escasean) y el uso de criptomonedas que escapen a las maquinaciones del Estado. A pesar de ser católica practicante, Milei ha tenido palabras duras para el Papa, nos recuerda Ahmari, llamando a Francisco un “hijo de puta que predica el comunismo” y “el representante del mal en la Tierra”. Aunque una madre sustituta habló de romper los lazos con el Vaticano, Milei sí lo ha hecho, dice el Reportero católico nacionalse retractó de tales comentarios después de la victoria.
No está nada claro si la agenda de Milei tiene alguna posibilidad de ser implementada, y mucho menos de tener éxito. Como Arturo C. Porzecanski ha escrito, su partido ocupa sólo 37 escaños en la Cámara (de 257) y apenas ocho de 72 en el Senado. Suponiendo que sea capaz de tomar una motosierra figurativa Según varias agencias, no está claro si sus políticas producirán resultados rápidos y decisivos.
Pero Milei representa una ruptura con el pasado de Argentina, que durante un siglo ha sido regido por una serie de ala izquierda y ala derecha autoritarios que aplastan la oposición y la iniciativa en nombre de las personas de las que abusan.
Eso es un comienzo, en sí mismo. Hay razones para estar preocupados por Milei, una de las cuales es su predilección por restarle importancia violencia gubernamental pasadapero en la medida en que confunda a los defensores del populismo “real”, podría ser exactamente lo que su país necesita.