Los servicios de emergencia de Mallorca se preparan para un verano de incendios forestales de ‘alto riesgo’ mientras 13 arrasan toda España

Los servicios de emergencia de toda España respondieron a 13 incendios forestales durante el fin de semana, ya que las altas temperaturas y las condiciones secas alimentaron los incendios en varias regiones, lo que provocó evacuaciones, operaciones de extinción de incendios a gran escala y niveles de alerta elevados. Hoy, los servicios de emergencia de Baleares participaron en un simulacro de incendio forestal celebrado en Andratx, que sirvió para prepararlos para un verano de “alto riesgo”.

En la zona de s’Arracó y Sant Elm se ha simulado un incendio forestal de gravedad dos (IG-2), en el que han participado unas 150 personas y medios aéreos, terrestres y remotos, incluido el apoyo de la Unidad Militar de Emergencias (UME). El director general de Emergencias e Interior del Gobierno regional, Pablo Gárriz, explicó en declaraciones a los medios que este tipo de ejercicios permiten “pasar del nivel teórico y técnico a la realidad de una emergencia” y fortalecer la coordinación entre organismos.







El responsable del Departamento de Emergencias e Interior, Aurelio Soto, destacó que la elección de Andratx como escenario del simulacro permitió integrar en la respuesta a la emergencia los planes de actuación local desarrollados por el Ayuntamiento. Una de las características distintivas del simulacro, cuyos detalles desconocían en gran medida los participantes, fue el riesgo de que uno de los focos de incendio se extendiera hacia zonas urbanas.

Esta preparación, señaló Gárriz, es especialmente importante de cara a un verano en el que las condiciones meteorológicas harán que el “riesgo” de incendios sea una realidad. ‘Somos conscientes de la situación de riesgo que afrontamos en Baleares, que es la misma que en toda la región mediterránea. Lo que nos queda, además de prevenir e instar a la ciudadanía a tomar precauciones, es estar preparados para cuando necesitemos responder’, afirmó.

El jefe del Servicio de Gestión Forestal, Joan Santana, destacó el riesgo de que se produzcan grandes incendios forestales en la región mediterránea y subrayó la importancia de que tanto las autoridades como la ciudadanía estén preparados para afrontar situaciones “cada vez más extremas”. Entre los servicios que participaron en el simulacro se encontraba el Servicio de Bomberos de Mallorca. Estuvieron presentes dos técnicos, un vehículo y un sargento, además del helicóptero de Sa Milana.

La organización, según informa el Consell de Mallorca en un comunicado, instaló el puesto de mando avanzado en el campo de fútbol de s’Arracó para coordinar a todo el personal desplegado. Los comandantes medios y superiores dirigieron esta sesión intensiva de entrenamiento, que se centró en la toma de decisiones estratégicas. “Estos ejercicios nos ayudan a practicar la coordinación de operaciones de alta complejidad con otras agencias”, afirmó el director de Emergencias de la isla, Joan Fornàs.

En el continente, las autoridades informaron de una importante actividad de incendios forestales en Murcia, Andalucía, Galicia y Cataluña mientras los equipos trabajaban para contener múltiples focos antes de la temporada alta de incendios de verano. En la región sureste de Murcia, los bomberos combatieron un incendio forestal en la zona de Las Terreras, cerca de Lorca. Los servicios de emergencia regionales desplegaron helicópteros, brigadas forestales, unidades de Protección Civil y equipos locales de extinción de incendios para evitar la propagación del incendio.

También se registraron varios incendios en el sur de España. En la provincia de Córdoba, los equipos de emergencia enfrentaron dificultades para acceder a un incendio forestal dentro del campo de entrenamiento militar de Cerro Muriano debido a restricciones de seguridad, lo que obligó a las autoridades a depender en gran medida de recursos aéreos para los esfuerzos de contención.

En la provincia de Málaga, las autoridades dijeron que un incendio forestal cerca de Alpandeire se había estabilizado tras el despliegue de helicópteros y equipos de tierra. Otro incendio forestal en Almonte, en la provincia de Huelva, fue extinguido el domingo por la mañana. Galicia resultó ser la región más afectada por la ola de incendios. Un incendio forestal en Padrón, en la provincia de A Coruña, quemó aproximadamente 350 hectáreas (865 acres) y obligó a la evacuación de al menos 10 viviendas. Más de 100 bomberos fueron movilizados mientras las autoridades regionales mantenían una respuesta de emergencia de nivel 2.

Otro incendio importante en Boborás, en la provincia de Ourense, destruyó aproximadamente 200 hectáreas (494 acres) de terreno. En el noreste de España, Cataluña registró tres incendios forestales distintos. Un incendio en Cervià de les Garrigues quemó 33 hectáreas (82 acres), lo que provocó evacuaciones y alertas de emergencia para los residentes cercanos.

Las investigaciones preliminares sugieren que el incendio pudo haber sido causado por chispas de maquinaria agrícola. Se informaron otros incendios forestales en las regiones de Asturias, Cáceres y Huesca, lo que mantuvo a los servicios de emergencia en alerta máxima en todo el país. Las autoridades españolas han advertido que el calor persistente, la baja humedad y la vegetación seca podrían aumentar los riesgos de incendios forestales en las próximas semanas a medida que el país entra en el apogeo de la temporada de incendios de verano.