El Govern balear ha pronosticado que el sector turístico seguirá la misma línea que este año en 2026, mientras que el Govern nacional ha pronosticado el fin del ‘efecto champán’ que siguió a la pandemia del coronavirus. Así lo afirmaron este martes el ministro de Turismo, Cultura y Deporte, Jaume Bauzà, y la secretaria de Estado de Turismo, Rosario Sánchez, al ser preguntados por el balance del año en materia turística y las previsiones para el año que viene.
“Toda la información que estamos recibiendo, aunque todavía muy preliminar, apunta a una continuidad en la actividad turística en Baleares. No tenemos indicios de lo contrario”, ha subrayado Bauzà. El conseller ha afirmado que seguirán trabajando para luchar contra el turismo ilegal, que vinculó al ligero descenso de visitantes durante los meses de verano, y ha pedido que se evalúen las temporadas “no tanto por el número de visitantes sino por el impacto positivo que tienen en la comarca”.
La secretaria de Estado de Turismo indicó que su departamento ya no hace previsiones y valoraciones en función de la temporada alta, sino de todo el año. En su opinión, a finales de 2025 se puede decir que se están cumpliendo los objetivos compartidos por instituciones y empresas, como la desestacionalización de los flujos turísticos, la diversificación de la oferta y la mejora de la calidad del servicio.
“Es una buena noticia que exista consenso entre las comunidades autónomas, los ayuntamientos y el sector privado en la necesidad de centrar los esfuerzos en conseguir que el sector turístico crezca y mejore, siempre que mejore la vida de los vecinos de cada uno de los territorios”, ha afirmado.
De cara al próximo año, Sánchez estimó que el ‘efecto champán’ pospandemia, que trajo ‘un crecimiento de dos dígitos que no es deseable’, se amainará. “Creo que hay consenso en que esto no volverá a suceder”, afirmó. Este, continuó, es uno de los objetivos marcados por el gobierno, ‘orientar los esfuerzos hacia un sector turístico que sea fuente de prosperidad sostenible a través de una mejor gobernanza centrada en las personas que viven y trabajan en los territorios’.