El cadáver de un hombre ha sido encontrado en el embalse de La Pedrera tras una intensa operación de búsqueda liderada por la Guardia Civil.
La búsqueda comenzó tras la desaparición de un español de 47 años cerca del canal de transferencia Tajo-Segura en Fortuna, Murcia, el 15 de marzo. Desde entonces, agentes, bomberos y equipos de rescate especializados han estado peinando la ruta del canal a través de las provincias de Murcia y Alicante.
El sombrío hallazgo se produjo la mañana del 20 de marzo, cuando un dron de la Guardia Civil divisó el cadáver en el embalse, en la zona de Jacarilla de Alicante, cerca del punto donde el agua del trasvase desemboca en el lago. Posteriormente, buzos especializados de la unidad submarina GEAS de Alicante, apoyados por los bomberos, recuperaron el cuerpo.
Los investigadores creen que el fallecido es el hombre desaparecido de Fortuna. Un portavoz de la familia lo ha identificado, aunque los trámites formales aún están en curso.
La operación de búsqueda implicó un extenso barrido de túneles, acueductos y tramos abiertos del canal de transferencia. La Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) también colaboró reduciendo el caudal de agua para ayudar a los equipos de búsqueda.
La Guardia Civil ha mantenido abierta la investigación mientras los agentes trabajan para establecer todas las circunstancias de la muerte. Sin embargo, los primeros indicios sugieren que no hay signos de violencia ni pruebas de participación de terceros, a la espera de los resultados de la autopsia.
El operativo contó con patrullas de la Empresa de Seguridad Ciudadana de Torrevieja, la unidad submarina GEAS, la unidad de seguridad pública de Torrevieja del USECIC, bomberos de la provincia de Alicante y apoyo aéreo del equipo de drones de la Guardia Civil.
Por ahora, la atención se centra en el examen post mortem, que se espera que confirme exactamente cómo murió el hombre después de esta trágica búsqueda de seis días.