El dólar se debilitó después de tres días consecutivos de ganancias, afectado por los recientes datos de ADP y otros indicadores que apuntan a una desaceleración del mercado laboral. El informe de nóminas no agrícolas (NFP) de mañana podría ser fundamental para la trayectoria del dólar y podría influir en las expectativas de un recorte de tipos por parte de la Reserva Federal en marzo, un tema que probablemente será central en la reunión de la Reserva Federal de la próxima semana. Unas cifras de las NFP inferiores a las esperadas podrían pesar aún más sobre el dólar, mientras que se espera que la próxima reunión proporcione una visión más clara de la política monetaria.
Mientras tanto, el euro encontró apoyo cuando el dólar cayó, pero continúa enfrentando vientos en contra debido a datos económicos decepcionantes y una desaceleración de la inflación, lo que sugiere posibles recortes de tasas del BCE a principios del próximo año. Esta situación, junto con la retórica moderada del BCE, proyecta una perspectiva negativa para el euro.
El yen surgió como el de mejor desempeño hoy, impulsado por los indicios del Banco de Japón de un inminente cambio de política monetaria. Esta anticipación también ha desencadenado movimientos significativos en los rendimientos de los bonos japoneses, lo que sugiere la posibilidad de una fuerte reversión del yen si se cumplen las expectativas del mercado.
El yuan experimentó movimientos volátiles en respuesta a datos comerciales mixtos y a las continuas rebajas de Moody’s en la calificación crediticia económica de China. Las autoridades chinas apoyan activamente al yuan para evitar una mayor caída en medio de un panorama económico en deterioro, lo que hace que este apoyo sea fundamental para la estabilidad de la moneda.