El tribunal anula el uso del hotel Botel Alcudiamar

El Tribunal Superior de Justicia de Baleares ha estimado parcialmente un recurso interpuesto por los ecologistas GOB y ha anulado el permiso de uso hotelero en la concesión del puerto deportivo de Alcudiamar en Puerto Alcudia.

El tribunal ha dictaminado que la concesión original no permitía alojamiento turístico. El GOB señala que cuando la Autoridad Portuaria de Baleares concedió en 2016 una prórroga de la concesión a Alcudiamar, ésta “sólo permitía habitaciones para marineros, un servicio portuario destinado a tripulaciones, y no un establecimiento abierto al público en general”. La sentencia rechaza, por tanto, la interpretación que durante años ha permitido el funcionamiento del ‘Botel’ y concluye que su funcionamiento como hotel o complejo turístico carece de fundamento jurídico.

Los ecologistas han pedido formalmente al Ayuntamiento de Alcudia y al departamento de turismo del Consell de Mallorca que “cierren y precinten inmediatamente el establecimiento”, al considerar que funciona sin la correspondiente licencia municipal. El GOB dice que el área es de dominio público portuario y está sujeta a un régimen particularmente restrictivo. “La sentencia refuerza la necesidad de limitar los usos a los expresamente autorizados y frenar las actividades turísticas intensivas en las zonas destinadas a funciones portuarias.”

El GOB continúa diciendo que las autoridades pertinentes “han tolerado durante años una actividad que ahora es claramente ilegal” y argumentan que la falta de acción podría violar los principios de legalidad y las normas de planificación urbana y turística. También exigen al ayuntamiento que revoque la licencia concedida en el año 2000 para la creación de una escuela de vela y alojamiento para marineros, argumentando que se ha explotado un “complejo náutico” sin ningún alojamiento turístico autorizado.

Respondiendo a las exigencias del GOB, la alcaldesa de Alcudia, Fina Linares, afirma: “No podemos cerrar un establecimiento que tiene una licencia que le autoriza a funcionar como escuela de vela y ofrecer apartamentos a marineros”. Mientras tanto, el ayuntamiento está tramitando la legalización de los inmuebles solicitados por Alcudiamar, que no cumplían con la licencia municipal en su momento.

Alcudiamar insiste en que no explota el alojamiento bajo un modelo turístico de hotel-apartamento desde abril de 2024. “Actualmente, Alcudiamar explota el alojamiento público como un servicio complementario dentro de un centro deportivo y turístico. No explota un hotel abierto al público en general, sino alojamiento para navegantes vinculados a las actividades náuticas y portuarias”.

La empresa señala que una orden judicial de 2025 confirmó que el cese de la actividad hotelera no impedía otros usos autorizados. “Alcudiamar reafirma su respeto a las sentencias judiciales y su derecho a recurrir los puntos aún no firmes, mientras la concesión y su prórroga sigan plenamente vigentes.”

El Botel Alcudiamar aparece en las webs de reserva de alojamiento. Trivago, por ejemplo, lo describe como “un hotel de cuatro estrellas situado en el norte de la isla de Palma de Mallorca (sic)”. EasyJet Holidays lo incluye en la lista. El establecimiento ahora se conoce como Alcudiamar Marina Residence. La página principal del sitio web dice: “Bienvenido a su alojamiento para marineros”.