Julio Martínez Martínez, el empresario de Elda imputado en el caso Plus Ultra y creador de Análisis Relevante SL, la consultora que cobraba de la compañía aérea rescatada por el Gobierno tras la pandemia ya la vez pagaba a José Luis Rodríguez Zapatero, según la investigación, no nació siendo amigo del expresidente socialista, con el que ha contado que solía salir a correr.
De hecho, según ha sabido INFORMACIÓN, ni le conocí hasta que Eduardo Zaplana, expresidente de la Generalitat, exministro con Aznar y ejecutivo de Telefónica cuando le contactó el eldense, se lo presentó y lo cambió por él. Pero eso vendría después.
Antes hay que situar el momento en que Julito, como le llaman en su pueblo, un empresario próximo a los 60 amante de la fiesta de los Moros y Cristianos, en la que viste el traje de la comparsa de musulmanes, entró en el gimnasio de la calle José Abascal de Madrid, en pleno barrio de Salamanca, donde Zaplana era un habitual.
Conocedores del inicio de esta historia aseguran que fue el “musulmán”, investigado ahora por los delitos de organización criminal y blanqueo de capitales y de quien se asegura que oculta más de medio millón de euros depositados en fondos bancarios en Miami, el que tenía interés en establecer el contacto con el exjefe del Consell.
Una conexión que no tardó en forjarse y que testigos directos de aquella relación la califican de “íntima” en el sentido del tiempo que pasaban juntos y de todo lo que mientras duras, que no fue proporcional a su intensidad, llegaron a compartir.
Dos viajes Sudáfrica en pocos días
Como ejemplo, el viaje que por el Mundial de 2010 hicieron juntos a Sudáfrica y de donde, por un contratiempo que tuvo Zaplana, se vieron obligados a regresar España a los pocos días para volver de nuevo los dos, y casi de inmediato, a la república sudafricana y seguir disfrutando del campeonato que ganó la Roja.
En el marco de esa afinidad es cuando Zaplana conecta a Julio Martínez con Zapatero, al que conoció gracias a su relación con el empresario y expolítico socialista Javier de Paz, amigo del expresidente ahora imputado, con el que llegó a la presidencia de Mercasa y fue nombrado consejero de Telefónica, y casado con una benidormí, localidad en la que tiene la residencia y de la que fue alcalde Zaplana.
El trío y el impulso a Telefónica
De hecho, las malas lenguas atribuyen al trío de los socialistas Zapatero-De Paz-Pepiño Blanco (el gallego exministro y exsecretario de Organización) las maniobras que colocaron al cartagenero del PP en Telefónica, donde estuvo desde 2008 a 2020 aunque la empresa suspendió en 2018 su relación laboral tras su detención por delitos de corrupción que le han acarreado diez años de prisión pendientes ahora del Supremo.
Para entonces, Julio Martínez ya había elegido con quien quedarse. Tras conocer vía Zaplana a Zapatero y “encargarle” el primero la tarea de localizarle al segundo una vivienda en Madrid o alrededores, el “musulmán” viró en sus afectos y, ante sorpresa de quienes habían asistido al idilio de los otros compañeros de gimnasio y viajes, se decantó por el vallisoletano “cortando de la noche a la mañana toda relación con Eduardo”, señalan quienes presenciaron el alejamiento y todavía hoy se siguen preguntando qué pasó para que acabara esa luna de miel de un modo tan abrupto.
Suscríbete para seguir leyendo