La directora general de la Guardia Civil, Mercedes González, ha admitido tres reuniones con la exmilitante del PSOE Leire Díez, dos de ellas sin relación con asuntos del cuerpo y una tercera en la que esta le pidió la readmisión del comandante Rubén Villalba, implicado en un caso judicial, a lo que la máxima autoridad del instituto armado se negó.
En un comunicado difundido esta noche y ante los informes de la Unidad Central Operativa (UCO) en la pieza del caso Leire que investiga el juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz que reconocieron tres reuniones entre ambas, la Guardia Civil señala que tras ese encuentro no volvió a haber contacto alguna entre ellas.
“La directora general de la Guardia Civil afirma que jamás ha participado en ninguna operación contra ninguna unidad de la Guardia Civil, institución para la que trabaja día a día, a la que respeta y admira”, subraya el comunicado.
La UCO ha constatado tres reuniones entre ambas, según informe que aparece en el sumario de la causa que investiga una supuesta trama que perseguía desestabilizar causas judiciales contra el Gobierno y el PSOE, presuntamente liderada por el exdirigente socialista Santos Cerdán y coordinada por Leire Díez.
Según recalca el comunicado de la Guardia Civil, González conoció a la exmilitante en su etapa de delegada del Gobierno en Madrid, cuando Díez era director de Relaciones Institucionales de Correos.
Esta relación fue “tan solo mediante intercambios de WhatsApp, relativas a las movilizaciones laborales en las que esta empresa se encontraba inmersa, que provocaron manifestaciones y concentraciones en sus diferentes sedes, No produciéndose jamás encuentros personales ni habiendo tenido nunca contacto ni conocimiento sobre su persona hasta ese momento”.
Añade el comunicado que tras el nombramiento de González como directora general de la Guardia Civil, Leire Díez se puso en contacto con ella para mantener un primer encuentro “en el que le traslada su nueva situación laboral y en el que se limita a contarle que está ejerciendo de ‘freelance’, recuperando así su labor en el mundo del periodismo, sin especificar ni dónde ni para quién trabajaba, tan solo que estaba a caballo entre Cantabria y Madrid”.
El encuentro, según precisa el comunicado, tuvo lugar en una cafetería cercana a la Dirección General de la Guardia Civil y es donde se ven personalmente por primera vez. “No se habla de nada relacionado con el trabajo que desempeña este cuerpo”, agrega.
Fue una reunión rápida, “de apenas unos 15 minutos”, que González interpretó como “una mera toma de contacto para pedirle trabajo o establecer en un futuro una relación laboral, dado su reciente nombramiento”.
“Respecto de un posible segundo encuentro, de haber producido, habría sido de las mismas características y contenido que el primero”, indica el comunicado.
Meses después, Leire Díez contactó con González y le propuso que se vieran aprovechando que la exmilitante se encontraba en Madrid, pero la cita se anuló por la enfermedad de un familiar de esta que la obligaba a permanecer en Cantabria.
“Esa cita se retoma tiempo más tarde, desarrollándose en las mismas circunstancias que las anteriores, sin alusiones al trabajo de la Guardia Civil, ciñéndose a una conversación sobre su situación familiar, anteriormente mencionada”, precisa el comunicado.
Si bien, en un momento determinado Díez plantea a la directora que “tiene que hacerle una petición relativa a su trabajo, preguntándole si habría algún tipo de posibilidad de que el comandante Rubén Villalba pudiera regresar a su puesto de trabajo”.
“Una petición que la directora rechaza de plano”, a la vez que recuerda a Díez que el comandante -imputado actualmente en el caso Koldo- “se encontraba sin destino por su presunta implicación en un caso judicial, dándose por finalizado inmediatamente dicho encuentro”.
Fue el último, asevera el comunicado, que recuerda que cuando se hizo pública la participación de Leire Díez en una reunión atacando a agentes de la Guardia Civil, González “se reunió personalmente con los principales mandos de la Jefatura de Policía Judicial, la UCO y el agente señalado (en referencia al teniente coronel Antonio Balas) mostrándoles su máximo apoyo y respaldo, así como su confianza en el trabajo y la labor que estaban desempeñando”.
Por último, el comunicado asegura que González “jamás” ha interferido en ninguna investigación llevada a cabo por los agentes de este cuerpo, “como muestra de su respeto absoluto y confianza a la labor de Policía Judicial”.