Tras más de un año y medio deshojando la margarita, Junts elegirá finalmente este domingo a su candidato a la alcaldía de Barcelona. El partido ganador de las elecciones de 2023 llega último a la carrera para 2027. El resto de formaciones lleva ya un tiempo preparando a sus candidatos, a excepción de Aliança Catalana, que designó este viernes a Jordi Aragonès como alcaldable, y de Vox, que aún no tiene clara su apuesta. Pero, es que además, los posconvergentes acabarán tomando la decisión a través de unas primarias que la dirección del partido quería evitar y que más de un dirigente ve como un “precongreso” del partido y hasta un “plebiscito” sobre el liderazgo de Carles Puigdemont.
La votación empieza este sábado a las 10.00 horas de la mañana y concluirá el domingo a las 19.00 horas, momento en que se dará a conocer el ganador. La decisión recae en cerca de un millón de militantes, que deberán elegir entre Jordi Martí, Pilar Calvo, Jaume Alonso-Cuevillas y Glòria Freixa. Sus proyectos de ciudad son parecidos, tal y como se evidencia en el debate de candidatos celebrado este viernes, pero cada candidato tiene sus matices y, sobre todo, sus afines.
Martí es el candidato del exalcalde Xavier Trias, quien lo nombró su sucesor cuando dejó el consistorio en julio de 2024, a pesar de no contar con el consenso de todo el partido. El actual líder del grupo municipal, que se estrenó como concejal del consistorio hace 15 años, encarna la herencia de Trias, con quien empezó a trabajar en 1988, y también de la antigua Convergència. Ese es un aspecto no menor, en un momento en que crecen las voces internas que reclaman un giro del partido para que se parezca más a las siglas que fundó Jordi Pujol y que ponen en duda el liderazgo de Puigdemont. Fue justamente este el motivo por el cual Josep Rius, que pertenece al núcleo de confianza de Puigdemont, decidió retirarse de la batalla. “No creo que se deba plantear el proyecto de Barcelona estando al lado o al margen ni de Trias ni de Puigdemont”, sostuvo en la carta a la militancia donde anunciaba su retirada.
Fotografía de los candidatos a las primarias de Junts en Barcelona durante el debate /juntas
Justamente, el legado del exalcalde fue el punto más áspero del debate de candidatos de este viernes. Martí sacó pecho en más de una ocasión de su experiencia tras 15 años en el consistorio y prometió ser el “relevo” del exalcalde. Ninguno de los otros candidatos buscó el cuerpo a cuerpo con el actual líder municipal, pero Calvo sí quiso lanzarle una advertencia durante el último turno de intervención. “De alcalde Trias solo hay uno, no se hereda”, le espetó.
Más allá de Barcelona
El hecho de que los otros tres aspirantes entraran en política después de 2017 de la mano del expresident de la Generalitat, hace inevitable que el resultado de estas primarias tenga una doble lectura, que va mucho más allá de la capital catalana. De ahí que en las últimas semanas se hayan intensificado los movimientos y maniobras internas para evitar llegar a este sábado con tres candidaturas, además de la de Martí, que puedan dividir el voto de los militantes ‘puigdemontistas’. “Gente de la dirección del partido me ha pedido que me retire”, denunció Cuevillas este mismo viernes en una entrevista en RTVE. También hay quien ha intentado convencer a Freixa de que se sumara a la candidatura de Calvo, pero la actual secretaría primera de la Mesa del Parlament ha aguantado la posición y ha dicho, en público y en privado, que no se veía como ‘número dos’ de nadie.
Dentro de los tres candidatos que se pueden considerar de la ‘generación Puigdemont’ también hay familias y acentos diferentes. Calvo goza de un mayor grado de conocimiento fuera de Junts, gracias a su trayectoria anterior como periodista deportiva, y cuenta con el apoyo de Míriam Nogueras, Albert Batet y Gonzalo Boye. Cuevillas también es más conocido por el gran público al haber sido el primer abogado de Puigdemont, aunque su actual estrategia jurídica la dirige Boye. Formó parte del círculo de confianza de la expresidenta Laura Borràs, pero actualmente es el más ‘outsider’.
Freixa es la menos conocida fuera de la formación, pero tiene apoyos importantes dentro y puede recabar votos de varios sectores, ya que su perfil está a medio camino entre el ala convergente y el puigdemontismo. Debutó en política después del referéndum del 1-O en 2017, pero había militado en Convergència y es una de las voces del partido que defiende su herencia. Además, se la considera liberal y pragmática. Tampoco es menor el apoyo explícito que le han brindado algunos de sus compañeros de escaño, en especial el portavoz en el Parlament, Salvador Vergés, además de la expresidenta de la Cámara, Anna Erra, o Joan Canadell.
Lo que sí comparten los cuatro candidatos es distrito: Sarrià – Sant Gervasi. Algo que tampoco es de extrañar, ya que es la zona con más militantes posconvergentes y también donde la formación, con Trias al frente, obtuvo unos mejores resultados: un 40% de sus vecinos eligieron la papeleta del exalcalde en 2023.
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