El alcalde de Orihuela dice ante el tribunal que los miembros de la junta directiva de ITV firmaron documentos “a ciegas” – The Leader

El caso se centra en la compra de 100.000 agendas promocionales que, según la inspección de vehículos, estaban destinadas a ser obsequios para los clientes. La empresa pagó 17 euros por cada diario, aunque el inspector de Hacienda dijo que su precio real en el mercado era inferior a 1,30 euros.

El alcalde de Orihuela, Pepe Vegara, ha declarado ante un tribunal que los miembros de la junta directiva de ITV Vega Baja firmaron documentos de la empresa sin examinarlos porque tenían plena confianza en el director de la empresa.

Vegara prestó declaración el jueves como acusado en un juicio en curso por presunto fraude fiscal vinculado a la venta de diarios promocionales entre finales de 2004 y 2005.

En ese momento, Vegara era miembro del consejo de administración de Estación ITV Vega Baja, empresa que explotaba la estación de inspección de vehículos.

La Agencia Tributaria española investiga la compra de 100.000 agendas promocionales a Orikoffee SL, que pretendían ser entregadas a los clientes como incentivo para utilizar la central ITV.

Los investigadores cuestionaron el fuerte aumento del precio de los diarios al pasar por varias empresas intermediarias. Se decía que el precio unitario original era de 1,31 euros, mientras que Orikoffee finalmente los vendió a ITV Vega Baja por 17 euros cada uno.

Un experto de la Agencia Tributaria calificó el precio final de “desorbitado”, “ficticio” e “inflado”.

Sin embargo, un perito llamado por la defensa cuestionó los cálculos de la Agencia Tributaria y afirmó que su informe contenía graves errores.

El perito de la defensa reconoció que pudo haber pequeñas discrepancias en las declaraciones fiscales de la empresa, pero argumentó que no superaban el umbral de 120.000 euros necesario para que el asunto fuera tratado como un delito penal y no como una infracción administrativa.

Durante la audiencia se discutió repetidamente el precio de los diarios. Los demandados argumentaron que el cargo de 17 euros no cubría sólo una agenda, sino que incluía dos publicaciones separadas: un glosario técnico y una guía telefónica.

El ex administrador de Orikoffee, Vicente Casanova, dijo que el pago se realizó durante varios años mediante transferencias bancarias y efectivo. Afirmó que luego dos facturas fueron trasladadas a otra empresa, Autos Ramón.

Sin embargo, Manuel Ramón Pérez Zambrana, actual administrador de Autos Ramón, dijo que la empresa nunca recibió el dinero.

Otros acusados, entre ellos Ricardo Pérez y María del Carmen Cutillas, dijeron al tribunal que sus cargos en el directorio de ITV Vega Baja eran en gran medida simbólicos y que Ramón Pérez era el responsable de gestionar el negocio.

Vegara dio un relato similar, diciendo que los miembros de la junta no se reunieron para tomar decisiones operativas y simplemente representaron a sus respectivas familias.

Vegara también admitió que él y Ricardo Pérez firmaron el contrato de los diarios promocionales sin leerlo.

“No negociamos nada con las empresas ni cuestionamos las decisiones de Ramón Pérez”, afirmó. “Firmamos siempre basándonos en la total confianza que teníamos, y tenemos, en la persona que gestionaba ITV Vega Baja”.

Vegara dijo que tenía confianza en la capacidad de Pérez para negociar transacciones comerciales y creía que siempre trató de equilibrar precio y calidad.

También afirmó ante el juzgado que no estuvo presente habitualmente en las oficinas de ITV Vega Baja durante el periodo investigado porque trabajaba para otra empresa en Murcia desde 2003.

“En 2004 y 2005 no estuve físicamente en la estación ITV Vega Baja”, dijo. “Trabajé a 30 kilómetros de distancia, por lo que no me fue posible gestionar nada allí”.

Se espera que el juicio concluya el jueves 16 de julio, cuando los abogados defensores, el fiscal del Estado y el fiscal presenten sus alegatos finales.

Hablando afuera del tribunal, Vegara dijo que esperaba que el proceso finalmente pusiera fin a un caso que ha durado alrededor de 20 años.

“Espero que se haga justicia, que se aclare todo y, sobre todo, que por fin esta pesadilla llegue a su fin”, afirmó.