La Casa Árabe, una institución diplomática y cultural que realiza más de 300 actividades al año, podría tener sus días contados en la capital por el choque entre el Ayuntamiento de Madrid y el Ministerio de Asuntos Exteriores. A finales de junio, el alcalde de la ciudad, José Luis Martínez-Almeida, anunció su intención de recuperar el edificio histórico -de propiedad municipal- y lanzó gravísimas acusaciones contra la anterior directora de la Casa Árabe, Irene Lozano, a pesar de que Lozano dejó la dirección de esta institución hace ya año y medio. Desde entonces, las dos administraciones no se han puesto aun de acuerdo y Almeida amenaza con acudir a los tribunales si Exteriores no desaloja el inmueble en septiembre.
El movimiento del Ayuntamiento se produce seis meses después del anuncio de la salida de la Comunidad de Madrid del Consorcio Casa Árabe, que componen varias administraciones. Entre las justificaciones que dio Almeida para que la institución saliera de su ubicación actual, alegó que se convirtió en “un chiringuito” bajo las órdenes de “la biógrafa de Pedro Sánchez, Irene Lozano”. Según el regidor popular, la gestión de Lozano fue “lamenttabilísima, dejó en bancarrota a Casa Árabe y ahí están los informes del Tribunal de Cuentas, que apuntan a una responsabilidad contable de Irene Lozano”. Almeida incidió en que la gestión de Lozano supuso el “abandono del edificio”, que adolece de “problemas estructurales importantes”.
Fuentes municipales explican a este diario que el Ayuntamiento “no quiere cerrar, ni abandonar Casa Árabe”. Al contrario, mantiene “el compromiso con la importante labor de diplomacia pública que desarrolla la red de casas”. Entre ellas y además de la Casa Árabe (con sede en Madrid y Córdoba) están Casa América (Madrid), Casa Asia (Madrid y Barcelona), Casa África (Las Palmas), Casa Mediterráneo (Alicante) y el Centro Sefarad Israel (Madrid). Todas ellas se gestionan a través de consorcios en los que está el Ministerio de Asuntos Exteriores y las comunidades autónomas y ayuntamientos donde se ubican.
“Deterioro inasumible”
El Ayuntamiento de Madrid plantea, por lo tanto, un cambio de sede porque el actual edificio sufre “un deterioro inasumible”, aseguran en el Consistorio, culpando también a la “pésima gestión” de Lozano, que dirigió la Casa entre 2021 y 2025, y que derivó, según el equipo de Almeida, en “el grave deterioro físico del edificio”, además de que “puso en riesgo su propia viabilidad económica e institucional”. Lo que no explican es qué uso quiere dar Almeida a las Escuelas Aguirre después de que Exteriores la abandone.
Fuentes de la dirección anterior de la Casa explican que en reiteradas ocasiones trasladaron al Ayuntamiento de Madrid la necesidad de reformas estructurales en la cubierta o en el sistema de climatización que el Consorcio no podía realizar porque el edificio es de propiedad municipal. Pero el representante del Ayuntamiento nunca quiso asumirlas alegando que “Madrid no gasta dinero en arreglar edificios que no gestionan”, según les trasladaron. La dirección anterior pidió repetidas veces una reunión con Martínez-Almeida para tratar estas reformas que nunca se llegó a producir.
En cuanto a la gestión económica, Lozano ya explicó públicamente en enero que el informe del Tribunal de Cuentas que citan tanto la Comunidad como el Ayuntamiento no tuvo “una sola pega que poner a las cuentas” de la entidad. Y explicó que el déficit que critican las dos administraciones del PP se deriva del recorte que en el presupuesto de la Casa que hizo Mariano Rajoy, que lo redujo en un 80%: de 10 millones de euros a menos de dos.
Irene Lozano, en la inauguración de una exposición cuando estuvo al frente de la Casa Árabe. / Ricardo Rubio / Europa Press
En conversación con EL PERIÓDICO, Irene Lozano respondió a Almeida que “si Casa Árabe es un chiringuito, el Ayuntamiento ha colaborado en que lo sea porque aprobaron los presupuestos anuales y su programación de actividades cada año”. La escritora y periodista se mostró convencida de que “es evidente” que los ataques que ha recibido desde el PP de Madrid llegan “por mi cercanía con Pedro Sánchez”.
Exteriores no ha respondido aun a la petición del Ayuntamiento, que está esperando una respuesta al burofax que enviaron pidiendo el desalojo. Mientras, cientos de alumnos y de expertos en el mundo árabe -en la Casa reciben clases de árabe unos 500 alumnos por trimestre- ya se han manifestado en las puertas del edificio pidiendo su continuidad en este emplazamiento tan emblemático situado frente al Parque de El Retiro.
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