Unidos Por la Costa sale de la reunión de la junta del distrito de Orihuela Costa con una perspectiva “profundamente deprimente” – The Leader

La asociación de vecinos Unidos por la Costa ha emitido una evaluación condenatoria de la última reunión de la Junta del Distrito de Orihuela Costa, afirmando que expuso continuas fallas en la inversión, los servicios públicos y la gestión de proyectos prometidos durante mucho tiempo.

La asociación de vecinos Unidos por la Costa ha emitido una evaluación condenatoria de la última reunión de la Junta del Distrito de Orihuela Costa, afirmando que expuso continuas fallas en la inversión, los servicios públicos y la gestión de proyectos prometidos durante mucho tiempo.

El grupo dijo que sus representantes asistieron a la reunión de los Distritos X y XI para defender los intereses de los residentes, pero se marcharon con la impresión familiar de que Orihuela Costa sigue desatendida por el gobierno municipal.

Según la asociación, los residentes expresaron preocupaciones prácticas, pero recibieron vagas garantías de que los funcionarios estaban “trabajando todos los días” o actuarían “lo antes posible”, sin plazos firmes ni soluciones concretas.

Una de sus principales preocupaciones es la continua ausencia de los presupuestos municipales de Orihuela para 2026. Sin embargo, el grupo argumentó que el problema más profundo no es simplemente la falta de un nuevo presupuesto, sino la capacidad del consejo para gestionar y ejecutar las inversiones planificadas.

Unidos por la Costa afirmó que no se asignaron fondos de inversión específicamente a Orihuela Costa en el presupuesto de 2025. También dijo que, de aproximadamente 13 millones de euros en inversiones anunciadas para 2024, finalmente solo se ejecutaron alrededor de 2,6 millones de euros.

La asociación señaló el proyecto de puente peatonal AP-7 como un claro ejemplo de retrasos repetidos. Anteriormente se había hecho creer a los residentes que el puente podría estar terminado en febrero de 2027, pero en la reunión se les dijo que el proyecto una vez más requería modificaciones.

El grupo también recordó a los representantes del consejo que los planes deben someterse a un período de consulta pública antes de que se pueda adjudicar el contrato de construcción, lo que permitirá a los residentes presentar objeciones.

“En términos prácticos, esto significa más retrasos, más incertidumbre y aún no hay una fecha de finalización definitiva”, dijo la asociación, añadiendo que ahora parece poco probable que el puente esté terminado antes de mayo de 2027.

También hubo decepción por el proyecto del Centro Cívico Ramón de Campoamor. Según información presentada en la reunión, ninguna empresa presentó una oferta para realizar la obra.

Según se informa, el consejo ahora está considerando arreglos alternativos para hacer avanzar el proyecto, pero Unidos por la Costa cree que el centro no abrirá este año y duda que esté terminado en 2027.

También se plantearon dudas sobre la propuesta de mejora de la ruta peatonal entre Aguamarina y La Caleta. La asociación dijo que a los residentes se les dijo que los funcionarios habían inspeccionado el área y concluyeron que “no estaba tan mal”.

El grupo cuestionó por qué se habían anunciado públicamente mejoras si luego el consejo las consideró innecesarias, argumentando que tales declaraciones creaban falsas expectativas.

La recogida de residuos fue otra fuente importante de críticas. Según los informes, la reunión confirmó que cinco vehículos recolectores de basura estaban fuera de servicio mientras que los contenedores seguían desbordándose en algunas partes de Orihuela Costa.

La asociación calificó la situación de inaceptable, sobre todo tras el importante aumento de la tasa municipal de residuos, que se justificó como necesario para mejorar el servicio.

“Los residentes pagan más pero reciben menos”, afirmó, añadiendo que incluso se han hecho llamadas para que se les devuelva el cargo por la supuesta falta de prestación de un servicio adecuado.

También surgieron preocupaciones sobre la vegetación excesiva, las malas hierbas y los matorrales que invaden las calles y las zonas verdes públicas. El grupo cuestionó por qué el equipo de desbrozadora del consejo no parecía estar funcionando en toda la costa.

Unidos por la Costa dijo que la reunión reforzó la creciente creencia de que el problema se extiende más allá de los proyectos individuales retrasados. Acusó al consejo de anunciar repetidamente inversiones y planes que se posponen, se reducen o nunca se completan.

La asociación argumentó que Orihuela Costa, con más de 30.000 habitantes y una importante contribución a la economía y a los ingresos fiscales del municipio, sigue recibiendo inversiones y atención insuficientes.

Ahora ha pedido un debate serio sobre si el modelo administrativo actual puede servir eficazmente a un municipio tan grande y geográficamente dividido.

“Cada año que pasa queda más claro que gobernar Orihuela Costa desde el centro histórico de Orihuela no satisface las necesidades de la costa”, dijo el grupo.

Unidos por la Costa concluyó que los residentes merecen una administración capaz de brindar servicios confiables, completar proyectos y hacer coincidir la importancia de la costa con el municipio en general.

“No basta con decir que se trabaja todos los días”, afirmó la asociación. “Hay que saber trabajar y, sobre todo, hay que hacerlo correctamente”.

Artículo e imagen traducida de la publicación de Facebook de Unidos por la Costa