De 38 huevos a dos tortugas liberadas en Playa Serena. Crédito: Ayuntamiento de Roquetas de Mar / FB
De los 38 huevos recuperados de un nido de finales de temporada, sólo dos resultaron viables, y casi un año después, los niños en Playa Serena observaron a las dos jóvenes tortugas bobas entrar al agua y comenzar su vida en el mar Mediterráneo abierto.
En el momento en que llegaron a aguas abiertas.
Las tortugas fueron liberadas el viernes 24 de julio en Playa Serena, cerca del lugar donde se registró su nido el verano pasado. Cada uno había alcanzado cerca de dos kilos de peso y alrededor de 20 centímetros de largo. Los biólogos del acuario los siguieron durante sus primeros minutos en el agua, comprobando que avanzaban con seguridad hacia mar abierto.
Del cuidado de Fuengirola a su liberación de Roquetas
La historia comenzó el 30 de julio de 2025, cuando se recuperaron 38 huevos del segundo nido de boba registrado en ese tramo de la costa de Roquetas de Mar. Debido a que el nido se encontró tarde en la temporada de anidación, se abrió como medida de precaución y los huevos se trasladaron a Bioparc Fuengirola para su incubación controlada. Sólo dos resultaron viables y ambos eclosionaron después de 53 días, el 22 de septiembre.
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Luego, las crías pasaron sus primeros meses en el Centro Andaluz de Gestión del Medio Marino en Algeciras (CEGMA), y luego se trasladaron al Acuario Costa de Almería para “prepararse”. Este método permite que las tortugas jóvenes crezcan en condiciones controladas, con alimentación, temperaturas y cuidados veterinarios adecuados, antes de afrontar los peligros de la vida en el mar. Los funcionarios ambientales regionales dicen que mejora sus posibilidades de supervivencia después de la liberación.
Una lección en primera fila para los niños locales
Alrededor de 20 niños de un campamento de verano municipal de Roquetas vieron a las tortugas antes de que entraran al agua, mientras que cuatro de ellos también ayudaron a transportar las tortugas a la arena, donde las depositaron para que pudieran abrirse camino hacia el mar. Los niños también participaron en una actividad de sensibilización medioambiental organizada por la Asociación Seashore.
La liberación reunió a la Junta de Andalucía, el Ayuntamiento de Roquetas y el Acuario Costa de Almería, cuyos equipos habían atendido y seguido a los animales. Durante su estancia en el acuario, las tortugas también fueron utilizadas en labores educativas sobre la conservación de los océanos y las presiones que enfrentan las especies marinas.
Las tortugas bobas, conocidas en español como tortugas bobas, están clasificadas como vulnerables en Andalucía. La anidación sigue siendo inusual en las playas de la región, aunque la Junta registra una tendencia creciente en el Mediterráneo occidental. Dentro de la provincia de Almería, se han documentado eventos o intentos de anidación en Vera, Pulpí, Mojácar y, desde 2025, Roquetas de Mar. Las autoridades dicen que todavía es demasiado pronto para identificar una causa única para este aumento más amplio.
Los avistamientos en la playa pueden proteger el próximo nido
Los bañistas pueden desempeñar un papel directo en la protección de futuros nidos. Cualquiera que vea una tortuga llegar a tierra, regresar al agua o dejar huellas en la arena debe llamar al 112 y evitar molestar al animal ni a las marcas. Las personas deben mantener la distancia y evitar fotografías con flash o luz artificial brillante. Una tortuga asustada puede abandonar un intento de anidar y regresar al mar antes de desovar.