La defensa ha confirmado los casos pero no los ha atribuido a la antigua instalación K-8. Crédito de la foto: Shootdiem/Shutterstock.
Las tropas que fueron enviadas a Ceuta para ayudar a hacer frente a la crisis migratoria ahora enfrentan sus propios problemas, y se informó que al menos 14 militares infectados con sarna después de ser desplegados en territorio español.
Su sindicato militar dice que las infecciones pueden estar relacionadas con las condiciones en las que se alojaron algunas de las tropas, incluidas las denuncias de hacinamiento y mantenimiento deficiente en una antigua instalación militar. El Ministerio de Defensa ha confirmado una docena de casos, pero no ha establecido que las infecciones hayan sido provocadas por el alojamiento o estén relacionadas con la crisis migratoria.
Tropas alojadas en instalaciones abandonadas
Según la Unión de Tropas Militares (UMT), personal afectado del 54 Grupo de Regulares fue alojado el 15 de agosto en la ex Batería Costera K-8 en García Aldave. El sindicato afirma que las instalaciones normalmente no se utilizaban y no habían recibido el mantenimiento adecuado. También alega que anteriormente había habido problemas con plagas y que las tropas estaban hacinadas.
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La Defensa no ha confirmado esas afirmaciones como la fuente de las infecciones. Sin embargo, las circunstancias han planteado dudas sobre si el alojamiento dispuesto durante el despliegue de emergencia era adecuado para un gran número de personal.
Por qué la sarna se puede propagar rápidamente
La sarna es causada por ácaros microscópicos que se introducen en la piel. Se propaga principalmente a través del contacto prolongado piel con piel, aunque compartir ropa, ropa de cama o toallas también puede transmitir la infestación. Las condiciones de vida hacinadas pueden dificultar el control de un brote, especialmente cuando las personas duermen muy juntas o comparten instalaciones.
Los síntomas pueden tardar varias semanas en aparecer después de una infestación inicial, lo que significa que alguien puede portar los ácaros antes de darse cuenta de que ha sido infectado. Eso hace que identificar casos y tratar a los contactos cercanos sea importante cuando aparecen varias infecciones dentro del mismo grupo.
Las asociaciones militares quieren respuestas
La UMT afirma que al menos 14 miembros del personal se han visto afectados, mientras que Defensa ha confirmado una cifra de unos 10 casos. Otras organizaciones militares buscan ahora una aclaración sobre el alcance del brote. La Asociación Española de Tropas y Marineros (ATME) ha pedido información sobre el número de contagios, las unidades implicadas y las medidas sanitarias adoptadas tras los casos.
La asociación también quiere saber si otros militares podrían haber estado expuestos. La UMT ha preguntado si han aparecido casos en otras unidades estacionadas en Ceuta, entre ellas la Legión, Montesa, Ramix, RING y ULOG.
¿Podría extenderse más allá de las tropas?
La preocupación no se limita a los militares afectados, la UMT ha preguntado a Defensa qué medidas se están tomando para evitar que los contagios lleguen a familias de militares o civiles. También ha pedido información sobre la limpieza y desinfección de alojamientos, gimnasios y vehículos militares utilizados por el personal que haya podido estar expuesto.
Esto es importante porque las tropas desplegadas en Ceuta viven junto a otro personal de servicio y pueden tener contacto con familiares y miembros de la comunidad en general. Un brote contenido dentro de un grupo presenta un desafío diferente al de las infecciones que se propagan a varias unidades.
Otro problema para Ceuta
Los casos han surgido mientras Ceuta ya está lidiando con las consecuencias de la crisis migratoria masiva. El territorio experimentó una enorme afluencia desde Marruecos a finales de julio, lo que provocó el despliegue de personal militar y de seguridad adicional.
Miles de inmigrantes permanecen en Ceuta, lo que ejerce presión sobre el alojamiento y los servicios públicos. Se trajeron refuerzos militares para apoyar la respuesta. Ahora parte de ese personal se enfrenta a una enfermedad infecciosa que puede resultar difícil de contener en un alojamiento compartido.
Lo que no está claro
La fuente exacta de las infecciones no se ha establecido públicamente, la defensa ha confirmado los casos pero no los ha atribuido a la antigua instalación K-8, mientras que la UMT ha señalado el alojamiento y las condiciones allí reportadas. La diferencia entre esas posiciones importa.
Si la adaptación influyó, será importante identificar y tratar a cualquier persona que pueda haber estado expuesta para prevenir más infecciones. Si los casos provienen de otra fuente, el ejército deberá establecer cómo se infectó el personal y si alguien más está en riesgo. De momento, las asociaciones militares presionan a Defensa para obtener más información sobre el brote y las medidas que se están tomando.
Las tropas enfrentan un nuevo riesgo
Los militares enviados a Ceuta fueron desplegados para reforzar el territorio durante una emergencia migratoria sin precedentes. Ahora se enfrentan a un problema de salud que podría afectar al resto del personal si no se contienen los contagios. Defensa ha confirmado al menos una decena de casos, mientras que el sindicato militar cifra en 14.
La causa sigue siendo controvertida, pero las cuestiones relativas a la adaptación han añadido otra capa a un despliegue ya de por sí difícil. Las tropas enviadas a Ceuta para ayudar a gestionar la crisis migratoria se enfrentan ahora a su propio brote, y las asociaciones militares quieren saber cómo ocurrió y si más personal podría verse afectado.