Cómo el Partido Republicano se convirtió en el partido de la insurrección

Daniel Pfeiffer: “Tres años después, el Partido Republicano es ahora un partido insurreccional. Trump es más fuerte que nunca y el líder indiscutible. Es más popular entre los republicanos que durante su presidencia y lidera a Joe Biden en las encuestas, algo que nunca sucedió durante el ciclo 2020. Casi todos los republicanos importantes han respaldado su campaña presidencial; e incluso aquellos que aún no lo respaldaron explícita o implícitamente respaldaron la idea de que las elecciones de 2020 fueron robadas. Los pocos republicanos que se enfrentaron activamente a Trump han sido expulsados ​​de las primarias…”

“Mantener la gran mentira que condujo al 6 de enero es el precio de entrada al Partido Republicano. Hay que creer que las elecciones fueron robadas o pretender creerlo. La retórica apocalíptica y las conspiraciones excéntricas son la norma…”

“El proceso por el cual el Partido Republicano pasó de rechazar a Trump a abrazarlo a él y a su retórica autoritaria y antidemocrática ocurrió de manera constante y sorprendente. El segundo ascenso de Trump al poder es una metáfora de todo lo que está mal en el Partido Republicano. Trump no recuperó el Partido Republicano por la fuerza. En cambio, los líderes del partido se lo entregaron por cínica conveniencia y pura cobardía”.

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