La superestrella española, Miguel Bosé, de 67 años, ha contado cómo una banda de asaltantes fuertemente armados lo ataron a él y a sus aterrorizados hijos durante dos horas mientras saqueaban su casa en la Ciudad de México.
El cantante y actor español contó los horribles detalles de la redada del 18 de agosto en una publicación de Instagram.
Contó cómo una pandilla de encapuchados estilo comando irrumpió en su casa y lo golpeó a él, a sus hijos Diego y Tadeo, y a su personal mientras saqueaban su lujosa casa.
Bose escribió: “Queridos amigos, el viernes por la noche, un comando de 10 individuos armados irrumpió en mi casa.
“Nos robaron. Nos tuvieron atados, junto con mis hijos, el personal de la casa y yo, durante más de dos horas. Se llevaron todo, incluido el coche.
“Todo fue planeado y ejecutado con mucho cuidado. Para ser breve, todos estamos a salvo. Mis hijos se comportaron como dos valientes. Admirable.
“Todo fue muy tenso, delicado y desagradable”.
Según los medios locales, los asaltantes, vestidos con sudaderas con capucha y máscaras negras, irrumpieron en la propiedad alrededor de las 20.30 horas y ordenaron a la estrella que no se moviera.
Después de desarmar a su guardaespaldas, obligaron a Bose a decirles dónde guardaba su dinero en efectivo y sus objetos de valor.
Mientras la pandilla despojaba la mansión, el cantante puso cara de valiente para asegurarles a sus gemelos de 11 años que todo estaría bien.
Cuando saquearon todo lo de valor, la pandilla ordenó al chofer de Bose que los sacara de la comunidad cerrada en la camioneta Chevrolet Suburban del cantante.
Dejaron al conductor camino a la Ciudad de México, mientras que el camión robado fue recuperado al día siguiente en la extensa capital mexicana.
Al momento de redactar este informe, no se habían realizado arrestos y se espera que la policía estudie cómo los delincuentes lograron irrumpir en la comunidad fuertemente asegurada.
La policía no ha dicho qué fue robado ni cuánto vale.
Pese al susto, el cantante asegura que no tiene planes de regresar a España.
Escribió: “A mis vecinos de la comunidad, los primeros en llegar, gracias de corazón.
“En cuanto a los que especulan tanto que me iré de México después de lo sucedido, lamento decepcionarlos.
“Aquí estoy y aquí me quedaré para afrontar lo que venga, en el país más hospitalario del planeta”.