Mar Romera: ‘Nuestros hijos no aprenden de lo que les enseñamos, sino de lo que hacemos’

El reconocido educador, experto nacional en inteligencia emocional, visitó el colegio británico Caxton College e impartió una conferencia titulada ‘Educar sin instrucciones’

Mar Romera cree que el mundo no está lleno de gente que comete errores, sino de cobardes que tienen miedo de intentarlo. Con la autoridad de más de 30 años de experiencia en el mundo de la educación en todos los niveles, desde los primeros años hasta la universidad, esta profesora de docentes e investigadora mantiene una línea de razonamiento crítica y emocional que remueve conciencias allí donde pasa. Se autodenomina “hacker de la educación” porque cree que para poder innovar en el campo de la educación es necesario deconstruir lo que se ha institucionalizado.

Excelencia Emocional

‘Debemos tener en cuenta que los niños aprenden de nosotros. Por eso lo más importante que podemos hacer es ser un buen ejemplo para ellos”. Romera añadió que las familias suelen culpar a la escuela, al sistema educativo, a los profesores o a la tecnología de los problemas de sus hijos, cuando el verdadero origen del problema es que los niños no reciben el cariño, el tiempo y el cuidado que necesitan para poder para desarrollarse y evolucionar correctamente. Por ello, Romera insistió en que lo que realmente necesitan los niños es sentirse admirados y apoyados por sus familias. Eso es lo que permite que sus cerebros estén preparados para el aprendizaje.

Tras este primer diagnóstico, afirmó: ‘La excelencia emocional debe estar presente en la educación de nuestros hijos. La educación es como cocinar: si queremos que salga bien hay que dedicarle tiempo, presencia física, sentido común y respeto”. Destacó lo importante que es que los niños aprendan a fracasar y no siempre tener éxito, porque ‘el fracaso sólo se supera con valores, y los valores se aprenden con la experiencia; No se les puede enseñar”, explicó.

Maestros

Este fan de JK Rowling admitió que ‘la profesión más difícil e importante del mundo es la de enseñar. Los docentes son al mismo tiempo la fortaleza y la debilidad de la educación. En esta profesión hay magos y dementores, como en Harry Potter, pero afortunadamente prevalece el ejército de buenos profesores”. En esa línea, precisó que familias y escuelas deben estar en contacto para asegurar que trabajan por los mismos objetivos. ‘Los niños necesitan un modelo a seguir emocionalmente equilibrado, y si lo encuentran tanto en casa como en el colegio, todo funcionará mejor’.

IA en el aula

‘Se critica la tecnología, las redes sociales y el contenido que se publica, pero el verdadero problema es que los dispositivos están programados por las grandes empresas tecnológicas para ser adictivos. Ese formato está destruyendo los cerebros inmaduros de nuestros jóvenes’, afirmó. Por ello considera que los niños de dos o tres años nunca deberían tener acceso a una pantalla porque su uso es tan peligroso como el tabaco. Además, los padres no deben utilizar pantallas delante de ellos.

En cuanto al uso de la Inteligencia Artificial en las aulas, se mostró más generosa. “Les digo a mis estudiantes de maestría que si no usan ChatGPT, les reprobaré”, bromeó la señora Romera. Considera que la IA generativa es un complemento perfecto para el ser humano. “Las máquinas tienen una memoria excelente, encuentran información rápidamente, pero no son creativas ni imaginativas, por eso nos complementamos”, concluyó.

Educación sin instrucciones

Para Romera, el reto educativo de este siglo es saber ayudar a los estudiantes a ‘sentir pensando y pensar sintiendo’. Tanto los niños pequeños como los adolescentes necesitan que los adultos los escuchen sin interferencias, sin tecnología. “Tenemos que sintonizarnos emocionalmente con ellos para poder vincularnos con ellos y, por tanto, el tiempo es el mayor regalo que podemos hacerles”.

La especialista en educación insistió en que es necesario instruir a los niños y acompañarlos durante toda la vida, comenzando lo antes posible, para mostrarles los obstáculos que existen para que sepan superarlos, sin ser sobreprotectores. “No puedo elegir las circunstancias de mi vida, pero puedo elegir afrontarlas positivamente e intentar cambiarlas para mejor, por difíciles que sean”. Además, dijo, ‘Estamos en una carrera por el éxito y, a veces, nos han hecho creer que el éxito y la felicidad son la misma cosa, porque eso es lo que nos venden las mejores marcas’. Sin embargo, explicó que muchas veces confundimos el placer, que es transitorio y se basa en el tener, con la felicidad, que es duradera y se basa en el dar. Quizás esta sea una de las razones por las que España es ‘el país del mundo que más tranquilizantes consume’.