El megabanco español Banco Santander ha anunciado una recuperación posterior a la pandemia, registrando un beneficio de 8.100 millones de euros para 2021, una reversión completa de la pérdida de 8.700 millones de euros de 2020.
El beneficio del último trimestre de casi 2.300 millones de euros se encuentra entre los mejores resultados de la historia del banco.
Al banco le fue especialmente bien en sus mercados de América del Norte y del Reino Unido, este último responsable de 1.600 millones de euros del beneficio global del grupo bancario.
La consejera delegada de Santander, Ana Botín, dijo en un comunicado: “Nuestros resultados de 2021 demuestran una vez más el valor de nuestra escala y presencia tanto en mercados desarrollados como en desarrollo, con un beneficio atribuido un 25 por ciento superior a los niveles anteriores al covid en 2019”.
Los ingresos bancarios netos aumentan hasta los 33,4 mil millones de euros, frente a los 31,9 mil millones de 2020.
En 2021 sumamos cinco millones más de clientes a 153 millones, lo que generó un beneficio neto un 25 % mayor que en 2019. A todas nuestras regiones y negocios les fue bien y entregamos valor a nuestros accionistas mientras construíamos el Santander del mañana. https://t.co/aXsLt6yPhq
— Ana Botín (@AnaBotin) 2 de febrero de 2022
Esta dinámica fue posible gracias a un fuerte aumento del número de clientes: el grupo cuenta ahora con casi 153 millones de clientes en todo el mundo.
“Hemos añadido cinco millones de nuevos clientes sólo en los últimos 12 meses”, dijo Botín.
El gigante bancario, que eliminó cerca de 3.500 puestos de trabajo a finales de 2020, anunció en septiembre un pago provisional a sus accionistas de 1.700 millones de euros por sus resultados de 2021.
Botín, agradeció a los empleados estos “extraordinarios resultados”.
Botín también destacó el foco en la digitalización para el futuro del banco y afirmó que “estamos construyendo el Santander del mañana”.
Sin embargo, esto ha tenido el costo de cierres de sucursales y despidos de personal a medida que el inflado sector bancario español adopta una estrategia para las plataformas digitales.
El año pasado el país eliminó unos 19.000 puestos de trabajo bancarios.
Se estima que el 11% de todas las sucursales bancarias en España han cerrado en los últimos dos años, no como víctima de fusiones sino también de un alejamiento del modelo bancario tradicional, especialmente entre los profesionales urbanos más jóvenes.