La campaña de excavaciones de este año del Museo Arqueológico de Alicante (MARQ) se desarrollará en seis yacimientos de la provincia entre agosto y octubre.
Se financiará con 114.000 euros de la Diputación Foral, según explicó el diputado de Cultura, Juan de Dios Navarro, en la presentación celebrada ayer junto al director del museo y coordinador del proyecto, Manuel Olcina.
Los yacimientos están repartidos por el norte, sur y centro de la provincia y abarcan desde la Prehistoria hasta la Edad Media, explicó Navarro.
La hermana Olcina explicó que el plan involucra a 27 voluntarios y tiene como objetivo aumentar el conocimiento de las civilizaciones que solían poblar diferentes partes de la provincia.
La Illeta dels Banyets de El Campello estuvo ocupada desde la prehistoria hasta la época romana. Esta campaña seguirá centrándose en las estructuras ibéricas (siglos IV-III a.C.) de la zona central para conocer sus técnicas constructivas y su metrología (sistema de pesas y medidas). Está previsto que dure cuatro semanas y cuenta con un presupuesto de 23.000 €.
El Cabezo Molino de Rojales es un yacimiento de la Antigüedad Tardía y la Alta Edad Media, de época musulmana (siglos VI-IX d.C.). Este año se continuará con la excavación de la necrópolis del siglo VI, probablemente relacionada con pueblos del Mediterráneo oriental (bizantino o Imperio Romano de Oriente). Una parte importante de este proyecto es el estudio antropológico y el análisis del ADN de los cuerpos, que durará entre cuatro y cinco semanas y tiene un coste de 19.000 euros.
El Tabayà de Aspe es un importante núcleo de población de la cultura argárica (II milenio a. C.) situado sobre una abrupta elevación que probablemente fue un punto de vigilancia y control en el curso del Rover Vinalopó que conectaba la costa con el interior. El equipo cuenta con un presupuesto de 23.000 € para dedicar cinco semanas al estudio de las características culturales de este periodo prehistórico.
Se han destinado 3.000 euros más sólo para realizar ensayos antracológicos sobre madera carbonizada para identificar especies vegetales de época romana (siglo I d.C.) en el yacimiento del Tossal de Manises en Aicante.
La Alcudia de Elche fue un importante poblado íbero sobre el que se estableció una colonia romana que permaneció poblada hasta principios de la Edad Media. Se trata de uno de los yacimientos arqueológicos más importantes de España y en él se descubrió hace 127 años el busto íbero conocido como la Dama de Elche. Esta intervención consistirá en limpiar las estructuras de las termas occidentales para diagnosticar su estado de conservación y elaborar un proyecto para su consolidación y museificación.
Actualmente las estructuras se encuentran bastante deterioradas con muros y pavimentos en peligro de derrumbe por lo que este será el inicio de una restauración definitiva de este edificio. Los trabajos, en los que también participan la Fundación Arqueológica La Alcudia y la Universidad de Alicante, se prolongarán durante cinco semanas y cuentan con un presupuesto de 23.000 euros.
Y por último, se ha destinado la misma cantidad a delimitar un edificio del siglo XIV d.C. extramuros de la Pobla d’Ifac en Calpe. El objetivo es terminar de excavar este edificio y determinar su uso, lo que llevará cinco semanas.