Catalunya y España, ante un curso político de doble filo

La investidura canicular de Salvador Illa ha reubicado todas las piezas de los tableros políticos catalán y español, dejando en el horizonte un panorama tan ignoto como peligroso. Por primera vez en unos cuantos años, nos adentramos en un curso político sin citas electorales, como en principio debería serlo todo el año 2025. Cabe decirlo con las máximas cautelas, por la experiencia de los últimos tiempos y porque el otoño que viene aleja cualquier expectativa de calma y estabilidad. El cambio de etapa en la Generalitat otorga al socialismo todo el poder en España, Catalunya y Barcelona, algo que no sucedía desde 2010. Pero el contexto actual no se parece en nada al que había hace 14 años.