Se retrasa la limpieza de los cauces de los ríos de Orihuela Costa pese al riesgo de fuertes lluvias

El retraso en las labores de limpieza por parte del Ayuntamiento preocupa a los vecinos, que temen posibles inundaciones. Muchas de ellas se encuentran actualmente invadidas por la vegetación y llenas de basura. A medida que pasan los días y nos acercamos cada vez más a la posibilidad de lluvias torrenciales, como ocurrió en septiembre de 2019, la inacción de Orihuela y de muchos otros ayuntamientos tiene a los vecinos muy preocupados.

Las zonas urbanas y otras rurales necesitan urgentemente trabajos para eliminar la vegetación y evitar los daños y desastres vividos recientemente pero durante un verano más, aún no se han llevado a cabo las acciones necesarias.

“Hay tramos que deben ser prioritarios en su limpieza, como por ejemplo en Cala Estaca”, según la concejala de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Orihuela, Noelia Grao. Tanto las Ramblas de Campoamor como la Playa Flamenca se encuentran desbordadas de vegetación. Son necesarias tareas de desbroce y actuaciones específicas en 14 ramblas municipales.

Por supuesto, también hay que obtener permisos de la Generalitat y de la Confederación Hidrográfica del Sur (CHS) para proceder, porque hay cauces complicados en cuanto a competencias, donde confluyen el Ayuntamiento, la CHS e incluso la Autoridad de Costas, como ocurre en el Río Nacimiento, en Campoamor.

Del mismo modo, hay lugares en los que la autoridad hidrográfica debe realizar actuaciones pero hasta el momento “no se ha hecho nada y queda mucho trabajo por hacer”, asegura el Ayuntamiento de Orihuela.

Antes de poder llevar a cabo cualquier limpieza, es necesario un acuerdo entre el Ayuntamiento y la Confederación Hidrográfica del Segura (CHS) que aún no se ha concretado en su totalidad. No obstante, según fuentes municipales, el Ayuntamiento de Orihuela destinaría 125.000 euros para las actuaciones de limpieza en barrancos y en el cauce del río en el tramo urbano, mientras que la Confederación Hidrográfica se haría cargo de las zonas no urbanizadas y los espacios rurales.

El río Segura, a su paso por la Vega Baja, también es preocupante ya que gran parte del mismo está cubierto de abundante vegetación y lodos que no ayudarían a la fluidez de grandes cauces de agua y una tarea de limpieza y retirada de residuos a gran escala se percibe como un problema.