Hace 50 años, el dolor crónico desconcertó a los científicos

La ciencia y las fuentes del dolor.Noticias científicas26 de octubre de 1974

El dolor crónico no es un problema menor para miles de estadounidenses. Toman analgésicos, sedantes o tranquilizantes. Buscan quiroprácticos, acupunturistas o incluso hacedores de milagros. A menudo no reciben ayuda, al menos a largo plazo… La razón por la que tantas personas no obtienen alivio del dolor es que los médicos aún no están seguros de qué es el dolor y cómo tratarlo.

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El dolor crónico todavía desconcierta a los científicos, pero ahora saben que los mecanismos subyacentes implican una compleja confluencia de factores. Los sistemas nervioso e inmunológico, las emociones, la edad y el sexo influyen. Ese conocimiento ha impulsado la investigación sobre mejores diagnósticos y tratamientos. Por ejemplo, los científicos han identificado recientemente un potencial biomarcador para el dolor crónico — actividad en una región del cerebro llamada corteza orbitofrontal (SN: 22/05/23). El hallazgo sugiere que es posible rastrear el dolor en el cerebro. Y un fármaco llamado suzetrigina, que frena el dolor al bloquear un canal de iones de sodio en las células sensibles al dolorestá actualmente bajo revisión por la Administración de Alimentos y Medicamentos de EE. UU. (SN: 5/9/24).

Aina Abell es asistente editorial en Noticias científicas. Tiene una licenciatura en ciencias biológicas de la Universidad del Sur de California.