Este año cae el domingo 27 de octubre. Por tanto, a las 3 de la madrugada hora peninsular los relojes se atrasarán una hora hasta las 2 de la madrugada. En Canarias las 2:00 horas pasarán a ser las 1:00 horas
El funcionario BOE (Boletín Oficial del Estado) ha confirmado que, según el Real Decreto 236/2002, España seguirá haciéndolo al menos hasta 2026. Destacan que cualquier cambio debe partir de un consenso público, aunque no está claro cómo se alcanzará.
Los gobiernos anteriores han declarado que están abiertos a abandonarlo por completo.
Los orígenes del horario de verano se remontan a más de un siglo, durante la Primera Guerra Mundial, cuando los primeros alemanes y austrohúngaros introdujeron la medida en 1917 en el horario de Berlín, seguidos por los aliados y la neutral España en 1918 y donde se adoptó en línea con el horario de Londres. Hora media de Greenwich.
Esto cambió en 1940 cuando Madrid se alineó con la hora de Berlín.
Sin embargo, no se impuso de manera uniforme desde el principio; de hecho, entre 1950 y 1973, el horario de verano no se implementó en absoluto.
En los últimos años el debate ha vuelto. Una encuesta del CIS (Centro de Investigaciones Sociológicas) encontró que el 62% de las personas quieren abandonar por completo el horario de verano, y el 65% presiona para mantener el horario de verano durante todo el año.
El debate ha tenido eco en gran parte de Europa. En 2018, la Unión Europea celebró una consulta pública y un sorprendente 90% de los 4,5 millones de personas que participaron querían deshacerse del horario de verano.
El año pasado Ucrania abolió por completo el horario de verano.
Los relojes de España no están alineados con el tiempo solar natural. En invierno, hay un desfase de una hora entre la hora del reloj y la posición real del sol, y en verano, el desfase aumenta a dos horas. Esta desalineación puede alterar los relojes biológicos naturales de las personas o los ritmos circadianos porque el sol sale y se pone a horas que no coinciden con sus horarios típicos. Como resultado, algunas personas pueden sentirse más cansadas o tener problemas para adaptarse al trabajo o a las rutinas diarias.
Con el tiempo, esto puede afectar los patrones de sueño, la productividad y el bienestar general, lo que lleva a debates sobre si España debería volver a una zona horaria que coincida mejor con su ubicación geográfica.