A finales de la década de 1960, Walter Mischel y sus colegas de Stanford ofrecieron a los niños en edad preescolar la posibilidad de elegir entre un premio inmediatamente o una recompensa mayor si esperaban, y los primeros seguimientos descubrieron que los niños que esperaban más tendían a obtener puntuaciones más altas en el SAT y se las arreglaban mejor cuando eran adolescentes, aunque posteriormente, estudios más amplios demostraron que la prueba predecía mucho menos el éxito en la edad adulta de lo que sugiere la famosa historia.
La prueba del malvavisco se hizo famosa porque parecía ofrecer una historia clara sobre el autocontrol infantil. Un niño en edad preescolar espera una recompensa mayor y, años después, parece…