Kevin McCarthy fue expulsado merecidamente como presidente de la Cámara. El comienzo de su desaparición fue cuando besó el anillo de Trump en Mara-a-Lago y se disculpó por amonestar su incitación a la insurrección del 6 de enero. Luego cedió el poder del puesto de portavoz al ala MAGA de su partido. Luego culpó a los demócratas y al presidente Biden de todo lo malo que está haciendo su partido. Además, McCarthy mintió sistemáticamente a ambas partes, no cumplió los acuerdos y permitió las opiniones antiamericanas de la extrema derecha. Adiós Kevin.
A Trump nunca le gustó. Como muchos otros que se inclinaron ante Trump, la carrera y la reputación de McCarthy quedaron destruidas. ¿Cuándo se darán cuenta los aliados de Trump…