Perdonó al niño orgulloso Enrique Terrio y a otros que odiaban a los judíos el 6 de enero, por lo que no sorprende que a Trump le guste la crueldad de los matones racistas de ICE.
Ese abrigo nazi no salvó a Greg Bovino. Adiós. NO HAY DIFERENCIA ENTRE LAS REDADAS DE LA GESTAPO DE ICE CONTRA INMIGRANTES EN MINNEAPOLIS Y OTRAS CIUDADES ESTADOUNIDENSES QUE LAS…