La banca en ciberseguridad: un enfoque integral para la gestión de la superficie de ataque en instituciones financieras
(Por Sylvain Cortés, vicepresidente de estrategia de Hackuidad)
El Banco Europeo de Inversiones (BEI) experimentó un calamitoso colapso del sistema en junio de este año, alterando una asombrosa 550 mil millones de eurosen su balance.
Es sólo el último de una larga lista de ataques dirigidos al sector bancario, lo que hace evidente la necesidad de invertir en medidas de seguridad sólidas y proactivas. ¿La máxima prioridad? Recupere el control de la superficie de ataque: el total de puntos que un usuario no autorizado puede violar. Con la adopción acelerada de servicios en la nube y modelos de trabajo híbridos, las organizaciones se enfrentan a superficies de ataque cada vez más desafiantes y en constante expansión.
La gestión de la superficie de ataque (ASM) es clave aquí. El término no se refiere simplemente a proteger una “superficie” superficial, sino una red compleja de todos los activos digitales expuestos a la explotación cibernética. Como lo demostró la violación del BEI, las consecuencias de un ataque al sector financiero tienen consecuencias de largo alcance, con mayores perturbaciones para todas las empresas que dependen de sus servicios. Como tal, las organizaciones deben asegurarse de comprender e implementar plenamente capacidades de seguridad para proteger toda su superficie de ataque.
Desmitificando la MAPE
Bajo el término más extenso de Gestión de exposición (EM), la Gestión de superficie de ataque (ASM) existe junto con la Gestión de vulnerabilidades y la Gestión de validación. Como era de esperar, con tantos términos y acrónimos diferentes, navegar por ellos está lejos de ser obvio.
Dejemos esto de lado: la MAPE no es una solución o proceso específico, ni tampoco no atado a cualquier herramienta singular; más bien, es un enfoque global que abarca diversas soluciones y actividades.
Una estrategia eficaz de MAPE incorpora tres componentes críticos:
En primer lugar,Gestión de la superficie de ataque externo (EASM)a menudo se confunde con la totalidad de la MAPE. EASM se concentra exclusivamente en activos públicos, como las nubes públicas.
En segundo lugar,Servicios de protección de riesgos digitales (DRPS) centrarse en lograr visibilidad de la inteligencia sobre amenazas procedente de lugares como la web profunda, las redes sociales y los contenedores de datos abiertos. La implementación de esta capacidad avanzada requiere una alta madurez cibernética.
Por último, la piedra angular de la práctica de la MAPE,Gestión de la superficie de ataque a activos cibernéticos (CAASM)se centra en recopilar y gestionar eficientemente datos sobre las vulnerabilidades de la organización.
Un enfoque integrado para la MAPE
Adoptar una estrategia integrada de MAPE significa comprender de manera integral las amenazas potenciales y priorizar de manera efectiva las acciones correctivas. Sin esta perspectiva global, las respuestas de seguridad tienden a ser reaccionarias y tácticas más que estratégicas.
Luego, los CISO enfrentan el desafío de vincular sus esfuerzos técnicos con personal no técnico, en particular miembros de la junta directiva que no están interesados en los detalles minuciosos de una vulnerabilidad. Quieren comprender sus posibles ramificaciones en las empresas y la urgencia de abordarlas.
El enfoque de algunas empresas hacia la MAPE es todavía embrionario y se centra en las vulnerabilidades individuales en lugar de apreciar el riesgo empresarial más amplio. Esta visión estrecha obstaculiza significativamente su capacidad para comprender y priorizar sus esfuerzos de seguridad en un contexto empresarial.
Por otro lado, algunas empresas están intentando incorporar estrategias de MAPE pero carecen de herramientas y procesos eficientes. Muchos todavía utilizan prácticas obsoletas para gestionar los riesgos internos y externos (te estamos mirando, hojas de cálculo de Excel). Estos requieren mucha mano de obra, son ineficientes y hacen que se pasen por alto los riesgos.
Sin embargo, cada vez más empresas están reconociendo la importancia de las prácticas estructuradas de MAPE y se están preparando para invertir en herramientas y procesos adecuados. Entonces, ¿cuáles son los desafíos que enfrentan específicamente las empresas financieras al implementar protocolos de MAPE?
Desafíos para implementar la MAPE
El obstáculo inicial es comprender los requisitos de seguridad específicos de la organización relacionados con la MAPE y cómo se conectan con prácticas relacionadas como la EM. A continuación, es importante explicar estas distinciones al consejo y conseguir su aprobación para las inversiones necesarias. La clave está en la simplicidad, enfatizando que la función principal de la ASM es identificar y contrarrestar los riesgos comerciales mientras se mejora la postura general de seguridad de la empresa.
Lo siguiente en la agenda es desmantelar las estructuras de TI aisladas dentro de la organización. Las organizaciones más grandes y antiguas necesitarán descompartimentalizar más para alinear los departamentos que han crecido y evolucionado de forma independiente a lo largo de los años. Esto es particularmente común en el sector financiero, donde las instituciones probablemente tengan que dar cuenta de décadas de crecimiento técnico y estructural. En cambio, las empresas más pequeñas, como los nuevos bancos retadores y los servicios financieros nativos digitales, con sólo un puñado de personas en TI y seguridad, encontrarán esta tarea mucho más manejable.
Para complicar aún más las cosas, los equipos de seguridad y TI internos y externos no suelen operar bajo la misma estrategia y, por lo tanto, rara vez están en la misma página. Esta disparidad es aún más profunda cuando se consideran los departamentos adyacentes a la seguridad de TI, como los equipos de DevOps, nube y web.
Cada unidad opera con su agenda única, implementando distintas herramientas y procesos. A menudo hay múltiples soluciones desconectadas incluso dentro del mismo equipo, desde escanear vulnerabilidades hasta codificar configuraciones.
Para formular una estrategia unificada de MAPE, es esencial establecer una visión armonizada en todas las divisiones comerciales. Los datos de riesgo deben converger en un único punto focal, visible simultáneamente y en un formato consistente, proporcionando al CISO una visibilidad completa.
Importancia de un enfoque proactivo de la MAPE en la resiliencia de la ciberseguridad
El conjunto correcto de herramientas puede ayudar significativamente a consolidar diversos flujos de datos sobre amenazas y vulnerabilidades, creando una visión unificada y clara del riesgo cibernético.
El primer paso crítico incluye establecer un entendimiento compartido entre los tomadores de decisiones clave, desde la junta directiva hasta los jefes de departamento. Si bien es más fácil decirlo que hacerlo, es imperativo contar con una visión compartida del riesgo y KPI universales para la mitigación de la vulnerabilidad. Esta perspectiva unificada facilitará la priorización de riesgos en toda la organización desde un punto de referencia único.
Una vez que se han desmantelado los silos, es posible identificar dónde se replican innecesariamente procesos, herramientas y tareas para poder eliminar las redundancias. La automatización también se puede integrar aún más para mejorar la productividad del equipo. A medida que evoluciona la estrategia interna de ASM, la empresa puede ampliar su alcance para comenzar a implementar CAASM e integrar más inteligencia sobre amenazas.
Un enfoque integral y proactivo para la gestión de la superficie de ataque es crucial en el sector financiero actual impulsado digitalmente. Para evitar que los adversarios interrumpan estos servicios críticos, las empresas deben romper los silos, aprovechar las herramientas adecuadas y fomentar una visión unificada de las amenazas. Luego podrán mitigar eficazmente las vulnerabilidades, optimizar los procesos y reforzar su resiliencia general en materia de ciberseguridad.
Perforar más allá de la MAPE a nivel de superficie permite a las organizaciones ir más allá de simples “mejoras” operativas para identificar de manera proactiva amenazas potenciales de cualquier fuente y actuar rápidamente para neutralizarlas. Se trata de un replanteamiento fundamental que puede transformar su programa de ciberseguridad y, con él, establecer una ventaja competitiva irreplicable en el mercado financiero.
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