Por Tomás Moreno
Más de tres años después de asumir el cargo—y faltando menos de un año para que finalice su mandato—el gobierno local de Orihuela continúa plagado de retrasos graves e injustificables. Las medidas de vital importancia para los residentes simplemente no se están aplicando con la suficiente rapidez.
Esta es una administración que avanza a paso de tortuga, que no cumple con su programa ni responde adecuadamente a las necesidades del municipio.
El Portal de Adquisiciones del Sector Público, que registra las licitaciones y adjudicaciones de contratos, proporciona quizás la indicación más clara del desempeño de la administración. Lo que revela actualmente es una lectura desalentadora para los residentes.
Escuelas
El consistorio dispuso de todo el periodo de vacaciones de verano para realizar los mantenimientos imprescindibles en los colegios de Orihuela. Sin embargo, al 1 de septiembre los contratos ni siquiera habían sido licitados. Como resultado, el trabajo tendrá que realizarse ahora después de que los alumnos hayan regresado a las aulas.
Puente peatonal y ciclista AP-7 en Lomas de Cabo Roig
El supuesto proyecto estrella del alcalde para Orihuela Costa sigue sufriendo retrasos. El plan tuvo que ser revisado, reduciendo el ancho del puente propuesto con respecto al diseño original para mantener el costo dentro del presupuesto aprobado de 1,4 millones de euros.
Parece que no se pueden encontrar fondos adicionales para la costa, aunque parece que hay dinero disponible para otros proyectos en la ciudad de Orihuela.
A menos que se aceleren los procedimientos restantes, las expropiaciones de tierras, el proceso de licitación y los trabajos de construcción podrían extenderse más allá del final del actual mandato del consejo en mayo de 2027.
Limpieza viaria y recogida de residuos
La empresa municipal creada hace más de dos años para gestionar la limpieza viaria y la recogida de residuos aún no ha entrado en funcionamiento.
El consejo ahora dice que se lanzará “a principios del próximo año”, convenientemente cerca de las próximas elecciones locales.
Habrá que esperar y ver si el servicio está a la altura de las altas expectativas que se han generado sobre la calidad y eficiencia prometidas.
Contenedores de basura
Desde que se adjudicara el contrato anterior, por valor de casi 700.000 euros, en mayo del año pasado, el ayuntamiento no ha publicado una nueva licitación para la compra de los más de 1.000 contenedores de residuos prometidos a la zona costera.
Esto a pesar de que, según se informa, el consejo tiene más de 100 millones de euros en el banco, inmovilizados debido a una gestión ineficaz.
Eliminación de algas
A principios de junio se publicó en el Portal de Contratación un contrato para transportar algas desde las playas hasta un vertedero autorizado, pero aún no ha sido adjudicado.
Mientras tanto, en las playas permanecen algas que deberían haber sido retiradas al inicio de la temporada alta. El Departamento de Limpieza Viaria dice ahora que, una vez finalizada la temporada alta, se devolverá al mar. Ver para creer.
Ascensores de playa en Punta Prima y Barranco Rubio
El ascensor de Punta Prima finalmente fue reparado justo cuando la temporada alta tocaba a su fin. El retraso se produjo tras el lanzamiento tardío del proceso de licitación, que no comenzó hasta el 14 de julio.
Se supone que los tres remontes de playa se sustituirán con los 250.000 euros asignados en el presupuesto municipal de 2024. Dos años después, esa inversión aún no se ha realizado.
Drenaje en el paso inferior de la N-332
El 30 de enero de 2025 se publicó el concurso para la instalación de un sistema de drenaje de aguas pluviales en el paso inferior de la N-332, valorado en algo más de 500.000 euros.
Tras un largo retraso, el contrato se adjudicó finalmente el 26 de diciembre de 2025. Sin embargo, las obras aún no han comenzado.
Se trata de un revés más para una obra fundamental destinada a paliar las graves molestias que sufren los vecinos cada vez que las fuertes lluvias afectan a la zona costera.
Mi impresión es que el gobierno del PP-Vox de Orihuela está completamente desconectado de la realidad del municipio. No ha logrado poner en marcha la maquinaria administrativa del consejo ni brindar los servicios que merecen los residentes.
Como admitió recientemente el propio alcalde, la administración avanza a “un kilómetro por hora”.
