Dos veterinarios y el propietario de una tienda de animales de la Costa del Sol entre los seis acusados ​​de tráfico ilegal de especies protegidas

Seis personas en la localidad de Fuengirola, en la Costa del Sol, se enfrentan a una pena total de prisión de 34 años si son declaradas culpables de tráfico ilegal de especies protegidas.

Según el documento acusatorio del fiscal, al que EFE ha tenido acceso, se trata de presuntos integrantes de una banda especializada en adquirir ejemplares de fauna tanto de especies protegidas como no protegidas. Posteriormente, estas criaturas se vendieron en España o Marruecos.

Entre los acusados ​​se encuentran dos veterinarios y el dueño de una tienda de mascotas en el málaga ciudad de Fuengirola. Los imputados se habían dedicado al presunto tráfico ilegal de especies protegidas desde 2017, bajo la dirección del dueño de la tienda de mascotas.

Este acusado no estaba registrado como criador sino que supuestamente adquiría estos animales y los vendía directamente a personas residentes en España.

¿A dónde supuestamente se vendían los animales?

También habría organizado su envío a Marruecos, a través de la frontera de Melilla, pero sin el imprescindible permiso de exportación e importación.

Según las investigaciones policiales, en ocasiones los animales eran alojados temporalmente en la tienda. Posteriormente se prepararon facturas y otros documentos para proporcionar una cobertura legal aparente al tráfico ilegal. En algunas ocasiones incluso realizaron tareas de transporte a Melilla para su exportación ilegal.

El fiscal sostuvo que los veterinarios colaboraron en el tráfico ilegal de especies protegidas “de forma voluntaria y consciente”.

¿De qué más se acusa a la pandilla?

Les acusaron de elaborar sistemáticamente tarjetas sanitarias para los animales en las que no se identificaba al propietario. Esto se hizo: ‘con el único fin de servir de soporte documental para dar apariencia de legalidad a la operación’, insistieron.

Uno de los veterinarios supuestamente adquirió hasta 210 documentos de este tipo, ninguno de los cuales estaba registrado en la base de datos de la Junta de Andalucía. En su clínica sólo se encontraron 31, por lo que se desconoce el paradero de las demás tarjetas.

También se informó que uno de los veterinarios adquirió un total de 542 pasaportes para mascotas, de los cuales 319 han sido registrados y se desconoce el destino del resto.

En las labores de apoyo documental al tráfico ilegal, este veterinario supuestamente expidió certificados para los que no era competente. Entre ellos se incluía un documento para la cría en cautividad que cubría la venta ilegal de un ejemplar de fennec.

El otro veterinario supuestamente colaboró ​​activamente con otro de los acusados. Se le acusó de utilizar la tienda de mascotas para el tráfico ilegal de especies protegidas, mediante la venta de animales sin documentación.

¿De dónde fueron adquiridos los animales?

Algunos ejemplares fueron adquiridos en otros países de la Unión Europea. En una de las operaciones ilegales -que fue frustrada por el Seprona- se disponían a abordar el ferry con destino a Melilla.

Como resultado, fueron incautados dos loros de cola roja, un guacamayo militar y otro rojo, además de un loro eclectus, un gato egipcio, una suricata y cinco especies de geckos de Madagascar.

También se incautaron numerosos animales en otros registros que se llevaron a cabo. Entre ellos se encontraban aves, mamíferos y tortugas, además de trampas de red, pasaportes europeos para animales, registros y tarjetas sanitarias y microchips, entre otros artículos, según informó malagahoy.es.

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