El exceso de alcohol y las personas que se atragantan con la comida se encuentran entre los principales motivos de visitas a urgencias en los hospitales en España en Nochevieja, según los expertos médicos.
Las intoxicaciones alimentarias y las reacciones alérgicas también ocupan un lugar destacado en la lista en esta época del año.
El exceso de alcohol obliga a intervenciones médicas urgentes, especialmente el 31 de diciembre, afirma la doctora María Jesús Cano, coordinadora médica de los Servicios de Urgencias del Hospital Vithas Medimar y Vithas Alicante en la Comunidad Valenciana.
“Es importante tener en cuenta que el consumo de alcohol requiere responsabilidad a cualquier edad, especialmente si es abusivo o si a la persona se le prescribe medicación por algún motivo puntual o patología crónica”, advirtió el médico.
“También debe evitarse en mujeres embarazadas y en mujeres que todavía están amamantando”.
Las intoxicaciones alimentarias también aumentan durante el período de vacaciones de Año Nuevo.
Esther Pastor Salines, enfermera de urgencias del hospital Vithas Castellón, afirma: “La intoxicación alimentaria no es más que la ingesta de bacterias, a través de los alimentos, y detectaremos que hemos sufrido una intoxicación alimentaria cuando haya presencia de vómitos, diarrea, dolor de estómago e incluso fiebre”.
Las personas deben acudir a un centro de salud si los síntomas duran más de tres días y el tratamiento normalmente consiste en una reposición de líquidos.
“El suero oral es el más adecuado, porque reponemos los electrolitos que nuestro cuerpo necesita, pero no se deben utilizar bebidas isotónicas, ya que tienen una alta concentración de glucosa y podrían favorecer la deshidratación”, afirmó el pastor Salines.
Atragantarse con la comida navideña es otra razón por la que las personas tienen un viaje no deseado a la sala de emergencias de un hospital en esta época del año.
Los expertos afirman que saber desbloquear una obstrucción de la tráquea mediante la maniobra de Heimlich reducirá el riesgo de que la víctima sufra un paro cardiorrespiratorio y daño cerebral.
Según cifras del Instituto Nacional de Estadística, la asfixia por atragantamiento es la tercera causa de muerte no natural en España.
Si tenemos en cuenta que en esta época del año aumentan las celebraciones en las que la gente comparte mesa, mientras come, bebe y conversa, entonces el nivel de riesgo de atragantamiento sube.
Podrían ser espinas de pescado, trozos de carne, tomar 12 uvas a medianoche para anunciar el Año Nuevo o comer dulces.
Le puede pasar a cualquier persona, independientemente de su edad, pero el riesgo de asfixia durante la infancia es sustancialmente mayor, concretamente entre el año y los cinco años de edad.