El caso de la fábrica ilegal de cigarrillos destapado en 2017 finalmente llega a los tribunales, con revelaciones sobre las condiciones laborales.
Los trabajadores de esta fábrica clandestina de cigarrillos estaban encerrados, por lo que si hubiera habido un incendio, no habría escapatoria. Allí tampoco había extintores.
Además, cobraban entre 500 y 700 euros al mes por jornadas laborales de 10 horas, y no debería sorprender que no tuvieran cobertura de la Seguridad Social.
Las posibilidades de sufrir un accidente al trabajar con las máquinas también eran altas, ya que no había equipos de seguridad.
Esto fue posible porque todos estos trabajadores estaban aquí ilegalmente desde Europa del Este, por lo que los dueños de las fábricas los explotaban al máximo.
La fábrica ilegal estaba ubicada en Pilas de Algaida, una pequeña dependencia municipal de unos 70 habitantes, perteneciente a Ventas de Zafarraya en el Poniente de Granada, no lejos del límite norte de la Axarquía malagueña.
Ahora las 13 personas detrás de la fábrica (11 de las cuales son españolas, más un ruso y un ucraniano) se enfrentan a la cárcel por contrabando, pertenencia a banda criminal y violación de los derechos de los trabajadores.
(Noticias/Noticias: Ventas de Zafarraya, Poniente de Granada, Andalucía)