El mar de metano sellado bajo el permafrost del Ártico podría desencadenar un ciclo de retroalimentación climática si se escapa

Los investigadores han descubierto que en lo profundo del permafrost que cubre un grupo de islas en el Océano Ártico se esconde un mar de metano en crecimiento y migración.

El espeso permafrost, o suelo que permanece congelado durante al menos dos años, forma un sello hermético que hasta ahora ha impedido que salgan millones de pies cúbicos de metano, pero no hay garantía de que el potente gases de efecto invernadero eventualmente no escapará, según un estudio publicado el 13 de diciembre en la revista Fronteras en las Ciencias de la Tierra.