Cómo los impactos gigantes dieron forma a la formación de los planetas del sistema solar

Si quieres construir un planeta, tendrás que ensuciarte las manos. Ésa es la lección de un artículo reciente, que describe cuán vitales son los impactos gigantes para la formación de planetas.

Los astrónomos todavía no están exactamente seguros de cómo planetas comenzar. Inicialmente, los sistemas estelares no son más que nubes de gas y polvo que giran alrededor de una estrella recién nacida. Parte de ese gas se fusiona para formar las semillas de los planetas. A lo largo de millones de años, billones de esas semillas se fusionan, haciéndose cada vez más grandes y atrayendo a sus vecinas. En una etapa crítica del desarrollo del sistema, miles (tal vez incluso millones) de planetesimales, cada uno de no más de unos pocos cientos de kilómetros de diámetro, orbitan alrededor de la estrella.