El día de la inauguración oficial del recién reformado Son Moix, el espectáculo previo al partido fue espectacular. Aparte de las muchas atracciones detrás de la tribuna norte, dentro del campo teníamos cientos de bailarines mallorquines con trajes tradicionales, una orquesta sinfónica tocando el himno de Mallorca La Balanguera, un DJ tocando algo que, según me han dicho, es música moderna, un montón de demonios escupiendo fuego, una gran cantidad de “Bob the Builders” entrando al campo con cascos y los árbitros del partido haciendo un baile en línea como parte de su calentamiento previo al partido.
Sin embargo, los visitantes no leyeron el guión y después de sólo 10 minutos abrieron su cuenta. El capitán del Celta, Iago Aspas, disparó por primera vez y superó a un indefenso Rajkovic que quedó atónito, al igual que los 21.130 espectadores y un silencio mortal envolvió a Son Moix.
Nuestro delantero canadiense Cyle Larin volvió a liderar la línea (sin el lesionado Muriqi) y desperdició cinco oportunidades. Marcó con uno de ellos en el minuto 43, pero con los otros cuatro su disparo no habría podido reventar una bolsa de papel. A su favor, Larin se quitó los calcetines, pero deberíamos haber llegado a casa y lavarnos con la manguera mucho antes de que terminara el tiempo. Vedat Muriqi habría marcado un hat-trick el sábado, ya que Larin no puede aprovechar las numerosas oportunidades que se le presentan.
El Mallorca dominó el partido de principio a fin, Larin mostró mucha fuerza y velocidad, y si hubiera aprovechado sólo un tercio de las oportunidades que ha tenido en la liga en lo que va de temporada, habría marcado más de 12 goles. Tal como están las cosas, ha conseguido apenas dos.
Con solo tres victorias en La Liga en 2023/24, Mallorca sabía que tres puntos en este choque de descenso a mitad de temporada podrían resultar el punto de inflexión en lo que ha sido una campaña decepcionante hasta ahora.
El Celta ganó un punto precioso mientras intenta salir de la zona de descenso y en cuanto al Mallorca ahora tiene la eliminatoria de octavos de final de la Copa del Rey en Tenerife el martes por la noche a las 22:00 horas (21:00 horas local). El próximo partido del Mallorca en La Liga es otro encuentro vital, el próximo sábado a las 16.15 horas, esta vez ante el Villarreal, que nos iguala a 19 puntos.
PD: Tenía una premonición de que después de todo el alboroto previo al partido (que era algo especial), el juego en sí sería un poco anticlímax, y así fue.