Mandos políticos y militares de Defensa, a favor de aportar unidades de la Armada a la lucha antinarco.

“Sería lo razonable”, sentencia un muy alto cargo de Defensa. En medio de la conmoción, tras las duras imágenes del asesinato de los guardias civiles David Pérez y Miguel Ángel González por los tripulantes de una narcolancha en el puerto de Barbate, y tras la constatación de la precaria embarcacion con que acudieron los guardias a identificar a los traficantes, mandos militares de la Armada coinciden al afirmar a EL PERIÓDICO que sería el momento de aportar medios y personales a la lucha contra el narcotráfico en aguas del sur.

La opinión no es solo militar: es corroborada por mandos políticos del departamento que dirige Margarita Robles. Si bien estas fuentes permiten no haber elevado “de momento” la sugerencia a Presidencia, sí señalan la conveniencia de “acrecentar de forma efectiva” las posibilidades de “hacer imposible la llegada de planeadoras” a tierra en Andalucía “minimizando los riesgos para las fuerzas policiales”.

Y se ofrecerán -aseguran- si la situación se agrava más. Hay de hecho una vía política y legal para una decisión como esta, y está contemplada en la Ley 36/2015, o sea, la Ley de Seguridad Nacional.

Vía legal

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“Los militares no son autoridad de orden público, más allá de la Guardia Civil”, recuerdan fuentes del instituto armado cuando se les menciona una posible colaboración naval. Y a su vez un capitán de navío en activo recuerda los patrullajes de infantes de marina, Policía Naval, y otras unidades militares durante el confinamiento por el covid, si bien estos despliegues no manaron de la Ley de Seguridad Nacional.