El último incendio en Valencia: cuatro muertos y muchos más desaparecidos después de que el ‘Grenfell español’ derribara un bloque de apartamentos, mientras la ciudad entra en tres días de luto

Se ha confirmado la muerte de al menos cuatro personas tras el “peor incendio de la historia” de Valencia, que ya ha sido denominado “el Grenfell de España”.

Los servicios de emergencia temen que se anuncien muchas más muertes y al menos 19 personas seguían desaparecidas en las primeras horas de la mañana del viernes.

El Ayuntamiento ha declarado tres días de luto por las vidas perdidas en la catástrofe.

Se ha confirmado que al menos 14 personas resultaron heridas desde que se informó por primera vez del incendio el jueves por la tarde, una cifra que probablemente aumentará.

Entre los heridos se encuentran nueve hombres, seis de ellos bomberos, de entre 25 y 57 años, cuatro mujeres de entre 27 y 81 años y un niño de menos de siete años.

Las autoridades describen el incendio como el “peor jamás vivido” en Valencia.

El barrio La prensa local lo describe como “relativamente nuevo” y está lleno de centros comerciales y áreas verdes, incluido un Bioparc.

Se ha declarado Emergencia de Nivel 2 debido a los “daños extensos” y los recursos y medidas “extraordinarios” necesarios para afrontar la situación.

Testigos dijeron a la agencia de noticias EFE que las llamas se propagaron “muy rápidamente” y provocaron una “brutal nube de humo” que “prácticamente convirtió el día en noche”.

Por su parte, Esther Puchades, ingeniera de una universidad de Valencia, explicó que la intensidad del incendio se debe al revestimiento de poliuretano de la fachada del edificio.

Las autoridades llevarán a cabo una investigación exhaustiva una vez que se apague el incendio.

Los usuarios de las redes sociales ya están calificando el desastre como “El Grenfell de España”, en referencia a la torre del este de Londres que sufrió un destino similar en 2017.

Los residentes que han sido rescatados del edificio han sido enviados a varios hospitales de la región.

Los bomberos y los servicios de emergencia continúan apagando el incendio.

Las llamas se vieron favorecidas por los fuertes vientos del jueves, que alcanzaron hasta 50 kilómetros por hora.