Las últimas cifras de la agencia estadística española INE muestran que la economía española continuó recuperándose en el último trimestre de 2021, con un crecimiento del 2%, un marcado aumento de las expectativas de los economistas que predecían un aumento inferior al 1,5%.
En general, el PIB de España creció un 5% en 2021, revirtiendo la recesión inducida por la pandemia de 2020, en la que la economía se contrajo casi un 11%.
De acuerdo con la Perspectivas económicas de la OCDE las buenas noticias continuarán con un crecimiento proyectado del 5,5% en 2022 y del 3,8% en 2023.
El informe espera que “la demanda interna sea el principal motor del crecimiento, ya que una mayor confianza, la mejora de las condiciones del mercado laboral, las condiciones de financiación favorables y los fondos Next Generation EU impulsan el consumo privado y la inversión”.
La OCDE concluyó que la economía estaba mostrando una “recuperación fuerte, resiliente e inclusiva de la crisis de COVID-19”, pero requiere mejorar el crecimiento de la productividad, impulsando la digitalización, la innovación y la inversión en capital intangible. También requiere abordar problemas estructurales de larga data en los mercados laborales, reforzados por la pandemia: alto desempleo, habilidades insuficientes, gran variación regional y una gran proporción de trabajadores con contratos no regulares”.
Además, se espera que la economía se vea impulsada por el regreso de los viajes y el turismo.
La industria es uno de los principales componentes de la economía española y representa alrededor del 14% del total.
El último trimestre de 2021 vio un salto del 19,4% en el sector hotelero.
Las buenas noticias económicas se reflejan en la última tasa de desempleo, que es la más baja desde 2008.
La tasa general cayó al 13,3% a finales de diciembre, frente al 16,13% del año anterior, lo que representa alrededor de 3,1 millones de personas sin trabajo.