La cadena hotelera mallorquina RIU lidera un proyecto hotelero sostenible fomentando en las cocinas la reutilización de los restos de comida.
El hotel San Francisco, sede de Playa de Palma, cuenta ahora con su propio ‘laboratorio’ para convertir los restos de frutas y verduras en nuevos ingredientes de ‘alta calidad’.
Según las Naciones Unidas, más de un tercio de los alimentos producidos en todo el mundo acaban en los vertederos.
Un impulso hacia una “economía circular” donde los productos puedan usarse una y otra vez reducirá la presión de la sobreproducción sobre el medio ambiente.
No sólo esto, sino que el proyecto también reduce los costos con el tiempo.
La industria del turismo y, especialmente, los buffets de los hoteles, son culpables del desperdicio de alimentos.
Ahora, un ‘buffet sostenible’ de RIU San Francisco espera cambiar esto.
El proyecto piloto pionero está a cargo del ayuntamiento y de la empresa de gestión de residuos Tirme.
Los restos de comida del buffet del hotel se enviarán a un especialista en residuos, quien los descompondrá y los convertirá en abono.
Luego los agricultores locales, como Agromallorca y Son March, lo utilizarán para cultivar frutas y verduras que luego se servirán en el mismo buffet.
Los huéspedes del hotel podrán conocer el origen sostenible de sus platos escaneando un código QR en la cinta del buffet.
Podrán ver de dónde provienen los ingredientes, quién los cultivó, la cantidad de emisiones de CO2 evitadas, la energía verde producida y la cantidad de abono utilizado para fabricar el producto.
Próximamente participarán en el proyecto los cinco hoteles de RIU en la Playa de Palma, tras lo cual se ampliará por toda Mallorca.
Los planes han convertido a RIU San Francisco en el único hotel de España certificado con ‘cero desperdicio alimentario evitable’ por AENOR, Asociación Española de Normalización y Certificación.