La grave escasez de viviendas oficiales para agentes de la Guardia Civil en Mallorca

‘Pabellones’ es un término dado a las viviendas oficiales de los agentes de la Guardia Civil. Para una fuerza de unas 2.000 personas en Baleares, hay 573 de estas viviendas, 365 de las cuales están en Palma. Es una cifra claramente insuficiente.

Se proporcionan para su uso como alojamiento permanente. El derecho a utilizarlos está condicionado a su uso como residencia habitual, considerada legalmente domicilio de funcionario. Pero las asociaciones de la Guardia Civil llevan tiempo denunciando la falta de mantenimiento de estas instalaciones; algunos son inutilizables.

Hay menos pabellones que nunca y apenas se están construyendo nuevos. Santanyí ofrece un ejemplo extremo. En 1973, el ayuntamiento cedió un terreno de 1.900 metros cuadrados a la entrada de la localidad para la construcción de viviendas oficiales. Todavía no se han construido.

El Gobierno español dijo que el tamaño del terreno era demasiado pequeño. Se pidió más terreno al ayuntamiento. En 2012 se acordó la cesión de una parcela adyacente, aumentando el espacio hasta los 3.000 metros cuadrados, pero el cuartel aún no estaba construido.

A lo largo de los años, el ayuntamiento se ha quejado en varias ocasiones ante el Ministerio del Interior, amenazando con exigir la devolución del terreno para que pueda destinarse a fines públicos. En mayo de 2024, el ministerio finalmente sacó a licitación la redacción del proyecto. El verano pasado, la empresa adjudicataria presentó un informe de viabilidad al ayuntamiento, que espera presentar en breve los planos constructivos preliminares y definitivos. El plan es de 22 departamentos con estacionamiento.

El problema de esta vivienda oficial es especialmente grave en Baleares. Cuando los agentes aprueban el examen de acceso y se incorporan al cuerpo, pueden solicitar vivienda, pero sólo si hay unidades disponibles, lo que no ocurre en Mallorca. El uso de la vivienda es gratuito; Los funcionarios sólo son responsables de los gastos de comunidad y facturas de servicios públicos.