El Gobierno español se dispone a introducir una serie de nuevas leyes sobre mascotas destinadas a controlar la industria, aumentar las responsabilidades de los propietarios y reforzar los derechos de los animales en el país.
La ministra española de Derechos Sociales y Agenda 2030, Ione Belarra, afirmó que las medidas propuestas ( Ley XX/2021 de Protección y Derechos de los Animales) se presentará al Parlamento el próximo año e incluirá una base de datos nacional de identidad de las mascotas que servirá “para garantizar que vamos por el camino correcto y tenemos un modelo en el que ningún animal se quede solo en España”.
La base de datos también será compatible con el sistema de pasaportes para mascotas de la UE, que está en vigor desde 2015.
Otras medidas propuestas en el proyecto de ley tienen como objetivo aumentar las responsabilidades de los propietarios, incluido el requisito de que las personas realicen un curso de capacitación sobre cómo cuidar a las mascotas antes de que se les permita adoptarlas.
Las mascotas ya no podrán ser sacrificadas por sus dueños a menos que lo certifique un veterinario, quien deberá firmar un certificado de defunción indicando el motivo médico.
Además, los cachorros y gatitos ya no podrán exhibirse en los escaparates de las tiendas de mascotas y, en su lugar, los perros y gatos solo podrán comprarse a criadores profesionales o refugios de rescate de animales registrados.
También habrá un límite de cinco mascotas por hogar, aunque no se aplicará con carácter retroactivo.
También será infracción dejar perros atados permanentemente a postes, tenerlos en sótanos o balcones o dejarlos sin vigilancia durante más de 24 horas.
En caso de pérdida de una mascota, el propietario tiene 48 años para registrarla o se considerará abandono que conlleva una multa incrementada de hasta 100.000 euros.
Según la Fundación Affinity unas 138.000 mascotas son abandonados en España cada año.
Las causas comunes del abandono de mascotas incluyen camadas no deseadas, problemas de comportamiento, pérdida de interés, dificultades financieras y el final anual de la temporada de caza.